En una nueva entrega de Punto de Vista TV, conducido por Sabrina Spinelli y co conducción de Martín Souza, en las plataformas de C6Digital, el médico Mario Barrera dejó algo más que una explicación médica: ofreció una charla serena, clara y profundamente humana sobre un tema que suele despertar temor en muchas familias cuando aparece en los primeros meses de vida de un bebé.

Con un lenguaje cercano, sin perder rigurosidad, Barrera explicó que muchas veces la forma de la cabeza del recién nacido puede generar preocupación, aunque no siempre se trate de un cuadro grave. Describió que algunas asimetrías pueden ser parte del proceso normal del nacimiento y corregirse con el paso de los días, pero advirtió que, en otros casos, detrás de esa señal puede haber una alteración que requiere diagnóstico temprano y seguimiento especializado. 
Algunas asimetrías pueden ser parte del proceso normal del nacimiento y corregirse con el paso de los días,

La entrevista tuvo un tono cálido de principio a fin. Lejos de una exposición fría o técnica, Barrera habló como quien busca llevar tranquilidad sin subestimar la preocupación de madres y padres. Allí estuvo uno de los momentos más valiosos del intercambio: cuando dejó en claro que el miedo de la familia es lógico, pero que también hay decisiones que no conviene postergar. Si una sutura del cráneo se cierra antes de tiempo, explicó, el cerebro no puede crecer correctamente hacia ese lado y por eso la detección precoz resulta decisiva.
El miedo de la familia es lógico, pero también hay decisiones que no conviene postergar.

Con ejemplos simples y concretos, el médico ayudó a traducir conceptos complejos. Señaló que cuando el problema es funcional puede corregirse con el tiempo y algunos cambios de posición, pero cuando ya existe calcificación de las suturas se trata de una patología que requiere resolución quirúrgica. En ese punto, subrayó que el momento ideal para intervenir, si hiciera falta, es entre los cuatro y ocho meses, porque esperar demasiado puede comprometer el desarrollo normal.

Pero la conversación no se quedó solo en el diagnóstico. Barrera fue más allá y puso en valor el rol del pediatra y del control periódico del niño sano. Remarcó que durante el primer año de vida los controles mensuales son fundamentales, y que luego, durante la etapa escolar, al menos dos revisiones al año permiten acompañar de manera integral el crecimiento del niño. En esa mirada apareció con fuerza su costado más humano: el pediatra no solo atiende al chico, también contiene a la familia, escucha dudas, calma ansiedades y orienta en cada etapa.
Durante el primer año de vida los controles mensuales son fundamentales, y luego, durante la etapa escolar, al menos dos revisiones al año permiten acompañar de manera integral el crecimiento del niño

Ese enfoque integral fue, justamente, uno de los ejes más cálidos de la entrevista. Barrera recordó que hoy la medicina infantil ya no puede pensarse solo desde una urgencia o desde un certificado escolar, sino como un acompañamiento permanente. Vacunas, alimentación, controles oftalmológicos, salud bucal, actividad física: todo forma parte del mismo cuidado. Y en ese recorrido, dijo, el pediatra cumple una función central como guía de la familia.

En tiempos donde muchas veces la información médica llega fragmentada, apurada o cargada de alarma, la participación de Mario Barrera en Punto de Vista TV dejó otra impresión: la de una medicina explicada con paciencia, con sensibilidad y con vocación de servicio. Una conversación útil, pero sobre todo necesaria, porque recordó algo esencial: escuchar a tiempo, observar a tiempo y consultar a tiempo también es una forma de cuidar.




