Leandro N. Alem volvió a mostrar por qué se convirtió en una de las plazas más fuertes de la Semana Santa en Misiones. Con una convocatoria masiva, propuestas artísticas de alto nivel y actividades pensadas para toda la familia, la ciudad cerró un fin de semana que combinó espiritualidad, cultura y movimiento económico.

El momento más fuerte se vivió el sábado en el Parque Temático, donde la puesta en escena de “Escenas del Barroco en Guaraní”, a cargo del Ballet Folklórico del Parque del Conocimiento, aportó una impronta histórica e identitaria que impactó al público. La propuesta, sumada al mapping y al despliegue técnico, transformó la noche en una experiencia inmersiva que elevó la vara de la celebración.

Después llegó uno de los platos centrales: Los Núñez, junto a Vanesa Avellaneda y Nahuel Pennisi, protagonizaron un espectáculo que fue mucho más que música. En pleno clima de Semana Santa, el repertorio incorporó canciones cristianas y generó uno de los pasajes más emotivos del evento, con un predio colmado que acompañó desde el silencio, la emoción y el respeto.

La presencia de Pennisi tuvo además un valor especial. Fue su primera vez en Alem, en una presentación atravesada por una conexión personal con Misiones, tierra de origen de su abuela. Ese dato le dio todavía más profundidad a una actuación que conmovió al público y reforzó el sentido espiritual de la noche.

La magnitud de la celebración también logró proyección nacional. La cobertura de TN, a través del programa Sábado en TN, puso a Alem en la vidriera del país y mostró el alcance de una propuesta que hace tiempo dejó de ser solo una actividad local para convertirse en un evento de referencia en la región.

El domingo, en tanto, quedó reservado para las familias y especialmente para los chicos. La tradicional búsqueda de huevos de Pascua volvió a convocar a miles de personas en los jardines del predio, mientras que el show de Las Pulguitas aportó el cierre festivo a una edición marcada por la organización, la calidad artística y la enorme respuesta del público.

Con alta ocupación hotelera, fuerte circulación de visitantes y un impacto positivo en la actividad comercial, Alem ratificó que su Semana Santa ya juega en otra escala. Fe, identidad cultural y una puesta cada vez más ambiciosa fueron los pilares de una celebración que no solo dejó postales inolvidables, sino también la confirmación de que la ciudad se consolidó como uno de los grandes destinos del nordeste argentino en estas fechas.









