En su séptimo operativo del año, el programa Mirar Mejor llegó a Loreto y convocó a decenas de vecinos que se acercaron para realizar controles oftalmológicos y conocer el estado de su visión. La iniciativa, impulsada por Gobernación y coordinada por el IPLyC, continúa recorriendo la provincia con atención directa en cada localidad.


La jornada del miércoles estuvo atravesada por una demanda concreta: dificultades para ver de cerca. A partir de allí, se realizaron revisiones, diagnósticos precisos y, principalmente, la indicación de anteojos con graduaciones acordes a cada caso, que marcaron el eje del operativo.
Entre quienes asistieron, Oscar López compartió su experiencia: “Hace seis meses que siento que el anteojo que uso no es suficiente, me cansa la vista y me hace doler la cabeza; trabajo en la construcción, necesito ver bien, entonces vine para un control, para ver qué me pasa y contar con nuevos anteojos”.

También Virgilio Sotelo, de 66 años, atravesó su primer control visual: “La verdad que es una alegría poder mirar bien, que era algo que necesitaba”, expresó. En la misma línea, Rosa Rodríguez destacó el impacto del programa en la vida cotidiana: “Estoy muy feliz de poder tener anteojos, de sentir un alivio y mirar mejor; es una bendición que un programa así llegue a la localidad, con lo que cuesta ir a la ciudad por motivos laborales y económicos. Encima, son anteojos sin costo, es un alivio económico”.

El presidente del IPLyC, Héctor Rojas Decut, resumió el alcance del programa: “Mirar Mejor no es sólo atención médica: es una herramienta de inclusión, una ayuda concreta que transforma la vida de miles de misioneros y misioneras. Programas como este muestran cómo los recursos bien administrados pueden generar verdadero impacto social”.


El recorrido de Mirar Mejor continuará el próximo miércoles en San Javier, como parte de su agenda en la provincia.






