(Redacción C6Digital) El mercado de frutas y verduras mostró este 30 de marzo una plaza con valores diversos, marcada por fuertes diferencias entre productos de origen misionero y extra-provincial, además de una oferta que combina mercadería de consumo masivo con otros productos de mayor valor comercial. La planilla de cotizaciones refleja un escenario donde conviven precios accesibles en algunos rubros básicos con otros que se mantienen en niveles elevados, especialmente en frutas finas, productos tropicales y mercadería de mayor demanda. 
Entre los productos extra-provinciales, uno de los valores más altos relevados fue el del huevo blanco, con una caja de 30 docenas a $64.000, seguido por la pitaya, con cajón de 10 kilos a $60.000, y el kiwi, también con caja de 10 kilos, a $55.000. En ese mismo segmento aparecen además la manzana Red Delicious a $45.000 la caja de 19 kilos, la banana ecuatoriana a $40.000 y la manzana Granny Smith en el mismo rango de precio, consolidando a varias frutas traídas de otras provincias entre las más caras del listado.
En contraste, dentro de esa misma nómina también se observan productos con precios más moderados y de alta rotación. La cebolla figura a $10.000 la bolsa de 20 kilos, la papa negra a $9.000 la bolsa de 18 kilos, la remolacha a $8.000 la bolsa de 10 kilos y la acelga a $5.000 el atado de 5 kilos, ubicándose entre las opciones más económicas del relevamiento. Estos valores permiten advertir que, pese a la presión general sobre los alimentos, algunos productos esenciales todavía conservan precios relativamente contenidos en comparación con otros rubros. 
La producción misionera también mostró una amplia franja de precios. Entre los valores más altos se destacaron el caqui, con cajón de 10 kilos a $70.000, el maracuyá a $55.000 el cajón de 10 kilos y el ananá, con 10 unidades, a $38.000. También sobresalen la uva y la papaya, ambas a $35.000, además del akusay, que alcanzó los $32.000 por cajón de 15 kilos. Son productos que elevan el promedio del segmento local y evidencian que parte de la producción regional también se posiciona en escalas de precio importantes. 
En el otro extremo, los productos misioneros más accesibles fueron el pepinillo, a $4.000 el kilo, la cebolla de verdeo y el perejil, ambos a $5.000 la docena, seguidos por el jengibre a $6.000 el kilo y por la achicoria, el rabanito y la rúcula, todos a $7.000 la docena. La lechuga y la lechuga morada quedaron en $8.000, al igual que el nabo y el orégano, configurando una franja de verduras y hortalizas locales con valores más bajos y una oferta competitiva. 
Uno de los datos que deja la comparación entre ambos listados es que no siempre la mercadería local resulta más barata que la extra-provincial. En algunos casos, la diferencia favorece a la producción misionera, pero en otros ocurre lo contrario. Por ejemplo, el morrón rojo misionero figura a $18.000 el cajón de 8 kilos, el mismo valor que el extra-provincial, aunque en envase de 10 kilos. La acelga local aparece a $12.000 la docena, mientras que la extra-provincial se cotiza a $5.000 el atado de 5 kilos, lo que vuelve más compleja una comparación lineal, ya que también cambian los formatos de presentación. Lo mismo ocurre con productos como el pepino, que en la lista misionera llega a $20.000 la bolsa de 18 kilos, mientras que el extra-provincial figura a $12.000 la caja de 18 kilos. 
La planilla también dejó algunos casilleros en blanco, como en el caso de la naranja ombligo y la frutilla entre los productos extra-provinciales, lo que indica que no hubo ingreso de mercadería en esos rubros. El propio informe aclara además que se trata de precios promedio, por lo que los valores pueden presentar variaciones según volumen, calidad o disponibilidad.
Con atención al público en horarios concentrados durante la madrugada y la mañana, el mercado sigue funcionando como un termómetro clave del comportamiento de los alimentos frescos. En ese tablero, la foto del 30 de marzo deja una señal clara: hay productos básicos que todavía sostienen valores relativamente accesibles, pero también otros que ya muestran cotizaciones elevadas, tanto entre los extra-provinciales como dentro de la propia producción misionera.





