La nueva suba registrada este miércoles consolida una escalada sostenida durante marzo. En algunos segmentos premium, los precios ya perforan techos históricos y tensionan el consumo cotidiano.
En un contexto económico cada vez más exigente, los combustibles volvieron a aumentar este miércoles 26 de marzo en todo el país y, en Posadas, el impacto se sintió con fuerza. Los surtidores reflejan una tendencia que no encuentra pausa: los valores siguen en alza y ya alcanzan niveles récord en la capital misionera.
Un relevamiento en estaciones de servicio locales confirma que los precios en los segmentos premium superan ampliamente los $2.300 por litro. En una estación de Axion, la nafta súper se comercializa a $2.080, mientras que la versión premium —Quantium— trepó a $2.292. En el caso del diésel, el común se ubica en $2.202 y el Quantium Diesel X10 alcanza los $2.383.
La situación no difiere en YPF, donde los valores también marcaron nuevos máximos. La nafta súper se vende a $2.120, la Infinia llegó a $2.318 y el Infinia Diésel ya se posiciona en $2.418 por litro, estableciendo un nuevo piso en los precios del mercado local.
Este incremento se suma a una seguidilla de ajustes que se vienen registrando a lo largo del mes de marzo. La semana pasada, incluso, se produjeron dos aumentos en menos de 48 horas, una dinámica que terminó por quebrar la barrera simbólica de los $2.000 por litro en la ciudad.
Más allá de los números, el impacto comienza a sentirse con mayor intensidad en la economía diaria. Cargar un tanque completo representa hoy un gasto significativamente más alto que a comienzos de mes, lo que obliga a muchos conductores a recalcular sus consumos o limitar desplazamientos.
En este escenario, el combustible deja de ser solo un insumo y se convierte en un indicador clave del deterioro del poder adquisitivo. La escalada, lejos de desacelerarse, parece consolidar una nueva etapa de precios altos que reconfigura hábitos y profundiza la preocupación en los hogares.





