Cada 19 de marzo se celebra el Día de San José, figura de la tradición cristiana asociada al trabajo como carpintero y al valor del oficio artesanal. En ese marco, la jornada pone en relieve la creatividad, el conocimiento y la dedicación de artesanas y artesanos, reconociendo su aporte en la producción de bienes y en la preservación de prácticas culturales.


La actividad artesanal cumple un rol en la transmisión de saberes. Cada pieza elaborada a mano posee un valor estético y utilitario, y a la vez contiene historias, técnicas y tradiciones que se sostienen en el tiempo. En este sentido, la artesanía es reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por su carácter de legado colectivo que identifica a las comunidades.

Además de su dimensión cultural, la artesanía tiene impacto económico. La producción de objetos destinados al consumo, a obsequios o al uso cotidiano genera movimiento económico, impulsa el desarrollo local y fortalece el entramado social en distintos territorios.
En Misiones, la diversidad cultural se expresa en la producción artesanal a partir de la convivencia de pueblos originarios, criollos e inmigrantes. La presencia del pueblo mbya guaraní y la riqueza natural de la región aportan materiales y conocimientos que se reflejan en piezas utilitarias y decorativas.


Entre los recursos más utilizados se encuentran maderas, bambúes, porongos, calabazas, esponjas y lianas. También se emplean materiales como el barro, el cuero, el vidrio, el metal y el papel, que mediante técnicas específicas y procesos manuales se transforman en distintos objetos.


En este contexto, el director de Artesanías de la Secretaría de Estado de Cultura, José Báez, expresó su reconocimiento al sector: “En nombre de todos los misioneros, les deseo un muy Feliz Día a las artesanas y artesanos”.





