En menos de 24 horas, la Justicia de Misiones desplegó un operativo en Posadas, secuestró dispositivos electrónicos y realizó pericias clave que fortalecen la causa contra el acusado de abuso de un menor de 13 años en reiteradas ocasiones.

En el barrio Las Rosas de Posadas, la rutina se quebró de golpe. Un operativo judicial, dispuesto en menos de 24 horas, puso en marcha una investigación que hoy mantiene detenido a un hombre de 57 años, identificado como Ramón R. P., acusado de delitos informáticos y hechos contra la integridad sexual.

El despliegue
La escena fue contundente: el juez Miguel Mattos, el fiscal especializado en ciberdelitos Juan Pablo Espeche, efectivos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC), personal de delitos sexuales y agentes de la Comisaría de la Mujer trabajaron de manera coordinada. El allanamiento permitió secuestrar tres celulares, un pendrive y un disco rígido, todos embalados y rotulados bajo estricta cadena de custodia para pericias forenses.

Un hallazgo inquietante
Entre los objetos incautados, los investigadores documentaron un elemento esotérico: un “payé”, un ajo que contenía un papel con el nombre de un menor de edad, presunta víctima. El hallazgo, registrado en el acta, sumó un componente simbólico y perturbador al caso.

La denuncia
El origen de la causa se remonta a las alertas del entorno familiar del menor, que detectó comunicaciones insistentes vía mensajería digital y perfiles falsos en redes sociales. El acercamiento inicial habría ocurrido bajo la excusa de ofrecer tareas laborales informales, lo que motivó la intervención inmediata de las autoridades.

La rapidez de la Justicia
En apenas un día, se realizaron diligencias clave, incluida la cámara Gesell, fundamental para preservar la prueba en casos de alto impacto social. La celeridad fue destacada por los investigadores, conscientes de que en hechos tan sensibles cada detalle puede ser decisivo.

Lo que viene
El detenido permanece a disposición de la Justicia. Las pericias digitales y demás diligencias ordenadas serán determinantes para el avance de la causa. Mientras tanto, el barrio y la ciudad siguen atentos, con la certeza de que el rápido accionar judicial permitió reunir pruebas que hoy acorralan al presunto abusador.




