Un artículo de la revista británica The Economist encendió señales de alarma sobre la situación política y económica de Argentina al advertir que el presidente atraviesa un momento de fuerte fragilidad, marcado por la caída de su imagen y un contexto social cada vez más tenso.
El análisis señala que, tras un inicio con respaldo significativo, la aprobación de Milei se deterioró de forma sostenida, en paralelo a un escenario económico que no logra consolidar mejoras visibles en la vida cotidiana. Si bien se reconocen avances en algunos indicadores, la actividad económica, el empleo y el poder adquisitivo continúan golpeados, lo que alimenta el malestar social.
A este cuadro se suman controversias y cuestionamientos que afectan la credibilidad del Gobierno, incluyendo investigaciones y episodios polémicos que impactan en la percepción pública. Según el informe, estos factores debilitan la capacidad del Ejecutivo para sostener su narrativa y respaldo político.
En ese contexto, la publicación advierte que el desgaste ya no es solo económico, sino también político y social, con una ciudadanía que muestra señales de cansancio frente al ajuste y respuestas oficiales que no logran revertir esa tendencia.
Así, el diagnóstico internacional traza un escenario desafiante: menos apoyo, más presión social y dudas crecientes sobre la sostenibilidad del rumbo, en un momento clave para el futuro del gobierno nacional.




