A través de una contundente exposición, un votante que participó activamente en la campaña del oficialismo criticó la falta de empatía del Presidente. Aseguró que miles de trabajadores que apoyaron el proyecto liberal hoy no llegan a fin de mes.
El malestar social por la pérdida del poder adquisitivo y el rumbo económico comenzó a calar profundo en sectores que, hasta hace poco, constituían el núcleo duro del espacio oficialista. En las últimas horas, las declaraciones de un militante libertario expusieron el quiebre y la desilusión de quienes fiscalizaron, militaron y apostaron por el proyecto que encabeza Javier Milei.
Con un tono de marcado descontento, el ciudadano exhibió fotografías de la campaña electoral para demostrar su compromiso pasado con el espacio y cuestionó la respuesta sistemática del Gobierno ante las críticas sociales.
«Para ustedes son todos gente que no trabaja»
Uno de los puntos más agudos del descargo estuvo centrado en la narrativa oficial que tilda de opositores a quienes manifiestan dificultades económicas. El votante de Milei remarcó la paradoja de haber sido parte activa de la construcción política del Gobierno para hoy ser encasillado de la misma manera:
«Le puse las fotos, Señor Presidente, ¿sabe para qué? Porque al final de todo, todo lo que le reclaman —que el país está mal, que la gente no está llegando a fin de mes, que la está pasando mal— para ustedes son todos kukas, son gente que no trabaja. Bueno, para que vean que sí son gente que trabaja, gente que le hizo la campaña y que se la puso al hombro», enfatizó.

Desconexión de la realidad y falta de escucha
En otro tramo de la declaración, el simpatizante desilusionado contrapuso la agenda del Jefe de Estado con la cotidianeidad que enfrentan los trabajadores golpeados por el costo de vida:
Prioridades desalineadas: Sostuvo que, en lugar de enfocarse en cuestiones secundarias o mediáticas como la Selección Argentina, el mandatario «tendría que ver por millones de personas que están trabajando y hoy por hoy no están llegando a fin de mes».
El impacto en las bases: Advirtió que la crisis no distingue pertenencia ideológica: «
Las cosas no están mejorando, Señor Presidente. Para usted sí debe estar de diez, pero hay miles de personas que lo votaron, miles de libertarios la están pasando muy, muy mal».
Finalmente, el votante lamentó la imposibilidad de establecer un canal de diálogo o recepción de reclamos por parte de la conducción nacional, sintetizando con amargura la distancia entre la dirigencia y sus bases: «A usted no se le puede reclamar», concluyó.




