Este martes 5 de mayo, los precios de la nafta volvieron a subir en distintas provincias argentinas, tras un breve período de estabilidad. El ajuste, encabezado por YPF, responde a la actualización de impuestos y a la política de precios de las principales petroleras.
Detalles regionales
- Posadas: La nafta súper superó los $2.160 por litro, mientras que la Infinia sobrepasó los $2.310.
- Corrientes: La súper de YPF pasó a costar $2.043 por litro, según lo informado en redes sociales.
Estos valores marcan un incremento significativo respecto a semanas anteriores y generan preocupación en los consumidores.

Observaciones clave
- Posadas: precios más altos de la región, con una brecha de más de $100 respecto a CABA.
- Corrientes: la Súper es la más barata del cuadro ($2.043), aunque no se informó el valor de Infinia.
- Chaco y Formosa: se ubican en un rango intermedio, con precios similares entre sí.
- CABA: sirve como referencia nacional, mostrando valores más bajos que en el NEA.
Análisis económico
El aumento de los combustibles tiene un efecto multiplicador en la economía:
- Inflación: El encarecimiento de la nafta impacta en el transporte de mercaderías, lo que se traduce en mayores precios en alimentos y productos básicos.
- Costo de vida: Los hogares que dependen del automóvil para trasladarse ven cómo el gasto mensual se incrementa, reduciendo su poder adquisitivo.
- Producción: Sectores como el agro y la industria, que utilizan combustible en maquinaria y logística, enfrentan un aumento en sus costos operativos.
Repercusiones en transporte y servicios
- Transporte de cargas: Las empresas de logística deberán trasladar el incremento a sus tarifas, lo que anticipa nuevas subas en góndolas.
- Transporte público: Aunque los colectivos utilizan gasoil, los ajustes en combustibles suelen derivar en aumentos de tarifas por el efecto cascada.
- Servicios y comercio: El encarecimiento del traslado de insumos y productos repercute directamente en la competitividad de pequeñas y medianas empresas.
Perspectiva general
El nuevo cuadro tarifario refleja la tensión entre la necesidad de las petroleras de actualizar precios y el impacto social que generan estos aumentos. En un contexto de inflación persistente, el encarecimiento de la nafta se convierte en un factor adicional de presión sobre la economía doméstica y empresarial.
Los especialistas advierten que, de mantenerse esta tendencia, el costo de los combustibles podría convertirse en uno de los principales motores de la inflación en los próximos meses, afectando tanto a consumidores como a productores.




