El caso de la beba de siete meses internada con cocaína en su organismo volvió a poner en primer plano una problemática que, según las autoridades, atraviesa a toda la sociedad y exige respuestas integrales. A partir de este hecho que conmocionó a la provincia, el secretario de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de Misiones, Roberto Padilla, analizó en Cadena de Noticias el escenario actual del consumo problemático, advirtió sobre el crecimiento de nuevas adicciones como la ludopatía y el uso de vapeadores, repasó las políticas que impulsa el Gobierno provincial y destacó la ampliación de la red de atención en distintos municipios. «Necesitamos seguir haciendo que la sociedad tome conciencia de que no estamos frente a un problema menor«, afirmó.
Padilla sostuvo que el episodio de la beba refleja una realidad que trasciende un caso puntual y expone el impacto que los consumos problemáticos tienen sobre niños, adolescentes y sus entornos familiares. En ese sentido, señaló que la problemática ya no se limita al consumo de sustancias ilegales, sino que incorpora nuevas formas de adicción que requieren estrategias específicas de prevención y acompañamiento.
«La complejidad del tema de las adicciones no solamente se está dando en las sustancias. Hoy se ha diversificado el consumo y se ha ido a otras instancias como la ludopatía«, explicó el funcionario. Según indicó, durante acontecimientos deportivos crece el uso de plataformas de apuestas online, una práctica que muchas personas comienzan como entretenimiento y que puede derivar en dificultades económicas y problemas de salud mental.
El secretario remarcó que la respuesta debe ser sostenida y con presencia territorial. En ese marco, informó que Misiones cuenta actualmente con 22 puntos preventivos distribuidos en distintas localidades, donde se brinda primera escucha, orientación, contención y derivación para personas con consumos problemáticos y sus familias.
Además, adelantó que la provincia continúa ampliando esa red con la apertura de nuevos espacios. Tras la inauguración del dispositivo en El Dorado, avanzan otros centros en Jardín América, Campo Ramón y en el barrio 508 Viviendas de Posadas, con el objetivo de facilitar el acceso a la asistencia en diferentes regiones del territorio.
Padilla también destacó el trabajo articulado entre la Secretaría de Estado de Prevención de Adicciones, el Ministerio de Salud Pública, municipios y organizaciones religiosas. Explicó que en estos dispositivos intervienen psicólogos, trabajadores sociales, operadores en adicciones y referentes de comunidades evangélicas y católicas. «La ciencia y la fe van de la mano. No deben ni tienen por qué colisionar«, expresó al referirse a esa modalidad de trabajo conjunto.
En paralelo, confirmó que avanza el proyecto para poner en funcionamiento un centro terapéutico en Puerto Esperanza, destinado a personas que requieran tratamientos más prolongados. El espacio prevé procesos de desintoxicación, deshabituación, capacitación en oficios, terminalidad educativa y acciones orientadas a la reinserción social. «Nos daría la posibilidad de un tratamiento más prolongado para trabajar la capacitación, la terminalidad educativa y la reinserción social», señaló.
Otro de los ejes abordados fue el consumo de alcohol, que continúa siendo, según indicó, la sustancia de mayor presencia entre adolescentes. Padilla recordó que las últimas encuestas nacionales en escuelas secundarias ubican al alcohol en primer lugar, seguido por las bebidas energizantes y los cigarrillos electrónicos o vapeadores, por lo que consideró prioritario reforzar las acciones preventivas. «Hay que trabajar fuertemente en la no naturalización del consumo de alcohol«, sostuvo.
Finalmente, el funcionario insistió en que la prevención requiere la participación de toda la comunidad y remarcó que la atención de las adicciones demanda una articulación permanente entre el Estado, el sistema de salud y las organizaciones sociales. «Para trabajar en la prevención de las adicciones nos necesitamos todos«, concluyó.




