En una nueva edición de Espacio Wellness, por las plataformas de C6Digital, Luciana Amado Siry abrió una conversación de esas que mezclan información, experiencia personal y una mirada necesaria sobre el paso del tiempo: cómo envejecer mejor, cómo recuperar energía y por qué no hay que naturalizar el cansancio, el mal dormir, los cambios de humor o la falta de deseo.
La charla tuvo como protagonistas a María Gabriela Cáceres, bioquímica especialista en bioquímica regenerativa, y a la Dra. Helga Quarin, ginecóloga y obstetra, quienes llegaron a Posadas para hablar de menopausia, andropausia, metabolismo, reposición hormonal, medicina funcional y bienestar integral.
Desde el comienzo, Luciana planteó el eje del encuentro: calidad de vida y envejecimiento saludable. Y allí apareció una primera idea fuerte: la medicina también avanza, se actualiza y exige una mirada más personalizada. “Así como mejora la calidad de un celular todos los años, también mejora la medicina”, señalaron durante la entrevista, al remarcar que hoy existen herramientas para acompañar mejor cada etapa del cuerpo.

Gabriela Cáceres fue clara al explicar que no hay recetas universales. Cada persona llega con una historia, una etapa vital y un problema distinto. Por eso, sostuvo que el abordaje debe ser individualizado: estudios, análisis bioquímico, evaluación hormonal, nutrición y hábitos. Una de sus frases más fuertes fue: “Cada paciente es único”. Y agregó que no se puede repetir el mismo tratamiento, la misma dosis ni la misma estrategia en todos los casos.
La Dra. Helga Quarin, por su parte, puso el foco en la prevención. Explicó que muchas veces las personas llegan al médico cuando ya están enfermas, cuando el verdadero desafío es anticiparse. En esa línea, remarcó que el objetivo es evitar llegar a cuadros como obesidad, hipertensión, diabetes o deterioro muscular. Una frase que sintetiza su mirada fue: “No hay que esperar a estar enferma para ir al médico”.

Luciana acompañó la entrevista desde una mirada cercana y cotidiana. Habló de mujeres alrededor de los 50 años que empiezan a sentir dolores, cansancio, insomnio o desgaste mental. También compartió su propia experiencia al contar que el año pasado sintió que “no le alcanzaba la nafta” y que comenzó a buscar respuestas para sentirse mejor. Esa intervención abrió una de las partes más humanas de la charla: la transición hormonal no es locura, es una etapa que debe ser acompañada.
En ese punto, una de las frases destacadas fue: “Que nadie te diga que estás loca”. Las entrevistadas explicaron que la perimenopausia, la menopausia y los cambios hormonales pueden impactar en el ánimo, la memoria, el sueño, la libido, el rendimiento físico y las relaciones personales.

También hubo un capítulo dedicado a los hombres. Cáceres remarcó que la andropausia y el descenso hormonal masculino todavía se hablan poco, pero afectan la energía, el rendimiento sexual, la concentración y la vida diaria.
Los hombres son excelentes pacientes cuando reconocen que tienen un problema”, sostuvo, al explicar que muchas veces llegan a la consulta con cansancio, bajo rendimiento o falta de conexión mental.
Otra frase potente de la entrevista fue: “Hay gente que se acostumbra a estar mal”. Desde esa idea, las profesionales insistieron en la importancia de buscar el origen del síntoma y no taparlo. Dormir mal durante años, vivir con fatiga, subir de peso sin control o perder deseo no deberían asumirse como algo inevitable de la edad.
La conversación también abordó la reposición hormonal y los cambios de paradigma en torno a los tratamientos. Quarin explicó que hoy se trabaja con hormonas bioidénticas, implantes, optimización de minerales, aminoácidos, vitaminas y herramientas de medicina regenerativa. Aclaró, además, que todo debe realizarse con criterio médico, estudios previos y seguimiento profesional.

Gabriela dejó otra definición central: “No es magia, es ciencia y tecnología aplicada a la salud”. Con esa frase, buscó despejar mitos y diferenciar los tratamientos serios de las promesas rápidas o la información sin sustento que circula en redes sociales.
Luciana cerró la charla con una reflexión que atravesó toda la entrevista: no se trata solamente de verse bien, sino de sentirse bien. De llegar a los 60, 70 u 80 años con movilidad, deseo, energía y proyectos.
Planifiquemos el presente pensando en cómo me quiero sentir a los 60”, fue una de las ideas que quedó flotando en la mesa.
Antes del cierre, las especialistas propusieron abrir un espacio de consulta para la audiencia: contar problemas vinculados a memoria, sexualidad, estrés, aumento de peso, cambios de humor o cansancio. Una invitación directa a dejar de naturalizar el malestar y empezar a ocuparse.
La nueva entrega de Espacio Wellness dejó así un mensaje claro: el cuerpo habla, los síntomas importan y la salud necesita una mirada integral. Como resumieron las invitadas, regenerar el cuerpo y reprogramar el sistema también implica tomar decisiones, buscar profesionales formados y animarse a dar el primer paso.




