Misiones volvió a escribir una página histórica en los certámenes de belleza del país. Después de 68 años, una representante de la provincia logró quedarse con la corona nacional más importante: Tamara Rogouski fue consagrada como nueva Miss Universo Argentina este 25 de mayo, en el Teatro Metropolitan de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El logro tiene un fuerte valor simbólico para la tierra colorada. La última vez que Misiones había alcanzado ese lugar fue en 1958, cuando Celina Mercedes Ayala, con apenas 19 años, se convirtió en la primera misionera en conquistar la corona nacional. Aquella elección la llevó a representar a la Argentina en Miss Universo 1958, realizado en Long Beach, California, donde compitió junto a candidatas de 36 países.
Aunque Celina Ayala no logró ingresar entre las semifinalistas de aquella edición, su participación quedó marcada como un antecedente pionero: fue la primera mujer de Misiones en llevar la banda argentina al escenario universal. Desde entonces, la provincia esperó casi siete décadas para volver a ver a una misionera en lo más alto del certamen nacional.
Ese capítulo se reabre ahora con Tamara Rogouski, quien no solo devuelve la corona a Misiones, sino que además marca otro hecho relevante dentro del concurso: se convirtió en la primera madre en ganar Miss Universo Argentina.
Con su consagración, Rogouski será la encargada de representar al país en la 75ª edición de Miss Universo, a realizarse en noviembre en la isla de Puerto Rico, llevando nuevamente el nombre de Misiones al escenario internacional.
La historia, esta vez, vuelve con una corona. Y para la provincia, el triunfo de Tamara Rogouski no es solo una elección de belleza: es la recuperación de un lugar que Misiones no ocupaba desde 1958.





