En el bloque de Activa Evolución de Cadena de Noticias, los licenciados en Nutrición Florencia Silva (MP 670) y Braian Rolandi (MP 615) abordaron uno de los conceptos más frecuentes en el deporte: la creencia de que el peso corporal determina el rendimiento de un futbolista. Durante el segmento explicaron que el número que muestra la balanza no refleja el estado físico de un jugador ni permite conocer su capacidad para competir. En ese sentido, señalaron que para evaluar el desempeño deportivo es necesario considerar la composición corporal, la alimentación, la hidratación, el tipo de entrenamiento y las características individuales de cada deportista, con el objetivo de elaborar estrategias nutricionales acordes a sus necesidades.
Rolandi explicó que uno de los errores más comunes es utilizar únicamente el peso como parámetro para medir la evolución de un futbolista. Según indicó, una misma cifra puede representar cuerpos con cantidades muy diferentes de masa muscular, grasa, agua y tejido óseo, por lo que ese dato, por sí solo, resulta insuficiente para conocer el estado físico de un jugador.
La balanza es simplemente un número. No dice cuánto tenés de músculo, cuánto de grasa, cuánto de hueso y tampoco cómo estás rindiendo en un partido», sostuvo.

Para obtener un diagnóstico más completo, el profesional destacó la importancia de la antropometría, una evaluación que permite analizar la composición corporal del deportista. A través de este estudio se determina la cantidad de músculo, grasa, hueso, piel y agua presente en el organismo, información que luego sirve para diseñar un plan nutricional personalizado.
La antropometría nos da un informe de cómo está compuesto el cuerpo y nos ayuda a planificar a alimentación según el objetivo de cada deportista», explicó.
El especialista también remarcó que no todos los futbolistas tienen las mismas necesidades nutricionales. La planificación alimentaria varía de acuerdo con la posición dentro del campo de juego, la intensidad de los entrenamientos, la etapa de preparación y los objetivos deportivos. En ese sentido, indicó que comparar el cuerpo o el peso entre jugadores puede conducir a conclusiones equivocadas. «No es lo mismo un arquero que un lateral o un delantero. Cada uno tiene requerimientos diferentes y por eso el plan debe ser personalizado», afirmó.

Otro de los aspectos desarrollados durante el programa fue el papel que cumple la alimentación en el rendimiento deportivo. Rolandi explicó que la organización de las comidas antes y después de cada partido influye directamente en la energía disponible para competir y en la recuperación posterior. Además, señaló que el consumo adecuado de carbohidratos y proteínas resulta fundamental para sostener el esfuerzo físico, mientras que alimentos con exceso de fibra o grasa antes del encuentro pueden ocasionar molestias digestivas.
Antes de un partido no hay que probar alimentos nuevos porque eso puede afectar el rendimiento», indicó.
En cuanto al uso de suplementos, el licenciado aclaró que su incorporación depende de las necesidades de cada deportista y que siempre debe realizarse como complemento de una alimentación equilibrada. Explicó que bebidas deportivas, geles o preparados proteicos pueden utilizarse en situaciones puntuales, pero nunca reemplazan una dieta adecuada. «Como dice la palabra, un suplemento acompaña la alimentación, no la reemplaza. Solo se utiliza cuando realmente hace falta y según el contexto del deportista», expresó.
La hidratación fue otro de los ejes de la entrevista, especialmente por las condiciones climáticas de Misiones, donde las altas temperaturas y la humedad incrementan la pérdida de líquidos y sodio durante la actividad física. El profesional explicó que una hidratación insuficiente puede disminuir el rendimiento, favorecer la aparición de calambres e incrementar el riesgo de lesiones, por lo que resulta necesario reponer agua y electrolitos cuando corresponde.
Una hidratación inadecuada puede provocar calambres, favorecer lesiones y disminuir el rendimiento. Por eso también es importante reponer sodio cuando corresponde», señaló.
Finalmente, Rolandi sostuvo que el seguimiento nutricional personalizado permite evaluar no solo la composición corporal, sino también el rendimiento en los entrenamientos, las sensaciones del deportista y otros factores que influyen en su desempeño. «La balanza no cuenta toda la historia. Lo importante es evaluar cada caso de manera individual para que el deportista llegue con la energía necesaria y pueda rendir durante todo el partido», concluyó, al remarcar que el objetivo es optimizar el rendimiento deportivo a partir de una evaluación integral.




