Con el objetivo de “fortalecer la calidad institucional”, “ordenar la oferta electoral” y “mejorar la experiencia del ciudadano”, Encuentro Misionero presentó este martes en la Legislatura el proyecto de Reforma Electoral anticipado por el diputado Carlos Rovira durante la previa oficialista de la sesión del último jueves. La iniciativa propone una modificación de fondo al esquema electoral provincial, con impacto directo en la Ley de Lemas y en la forma en que los misioneros emitirán su voto.
En términos prácticos, el proyecto restringe a cuatro el número de sublemas por municipio e incorpora una Boleta Única Partidaria, una herramienta que no replica el modelo utilizado en las últimas elecciones nacionales ni el sistema que reclama la oposición local, pero que apunta a reducir la cantidad de papeletas en el cuarto oscuro. Bajo este nuevo formato, cada partido o frente político tendría una sola boleta, dividida en dos grandes secciones: en la parte superior figurarían los cargos provinciales —gobernador, vicegobernador y diputados—, mientras que en la parte inferior se ubicarían los sublemas municipales habilitados.
El punto central de la reforma es que el elector no podría dividir su voto entre categorías provinciales y municipales de distintos espacios políticos, práctica conocida como “corte de boleta”. El sistema propuesto permite marcar un único casillero: el correspondiente al sublema municipal elegido. Esa opción arrastra automáticamente el voto hacia las categorías provinciales del mismo partido o frente, por lo que al votar intendente y concejales también se votaría gobernador, vice y diputados.
La iniciativa introduce además cambios en el calendario electoral. Establece que las elecciones provinciales deberán realizarse entre el 31 de enero y el 31 de mayo de cada año electoral, aunque mantiene abierta la posibilidad de que Misiones adhiera a una convocatoria nacional. También deroga el artículo 78 de la Ley Electoral vigente, que impide incluir fotografías de candidatos en las boletas, y deja en manos del Tribunal Electoral los aspectos técnicos para implementar esta nueva modalidad.
Así, la llamada “BUP misionera” aparece como una reforma que busca ordenar la competencia interna, reducir la dispersión de sublemas y simplificar la oferta electoral para el ciudadano. Pero, al mismo tiempo, abre un debate político de fondo: si el nuevo esquema mejora la claridad del sistema o si limita la autonomía del votante al impedirle combinar opciones provinciales y municipales de distintos espacios.




