La Unión Docentes Argentinos (UDA) reunió a sus delegados en Buenos Aires y lanzó una dura advertencia al Gobierno nacional. Exigen la urgente convocatoria a la Paritaria Nacional, mayor inversión en infraestructura y rechazan el diseño de políticas «de espaldas a los docentes».
El malestar en el sector educativo sumó un nuevo y complejo capítulo a nivel federal. El Congreso Nacional Ordinario de Delegados de la Unión Docentes Argentinos (UDA) se reunió en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, tras una jornada de debate por aclamación, se declaró oficialmente en estado de alerta y movilización.
A través de un duro documento, la entidad gremial ratificó su «compromiso histórico, firme e inquebrantable con la defensa de la educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad», al tiempo que responsabilizó al Estado nacional por la falta de respuestas estructurales en las aulas de todo el país.
El reclamo central: Convocatoria urgente a la Paritaria Nacional
El principal eje de conflicto radica en el congelamiento de las negociaciones colectivas a nivel federal. Desde UDA exigieron la apertura inmediata de la Paritaria Nacional Docente, señalándola como el único ámbito institucional válido para:
Discutir mejores condiciones salariales y laborales para los educadores.
Garantizar el financiamiento educativo en las provincias.
Establecer políticas orientadas al fortalecimiento real del sistema educativo nacional.
«Sin inversión educativa suficiente no hay igualdad de oportunidades, no hay justicia social y no hay futuro posible para la educación pública. La escuela no puede seguir funcionando únicamente sobre el esfuerzo de la docencia», advirtieron de manera tajante desde el Congreso.
Presupuesto, infraestructura y escuelas seguras
El pliego de demandas aprobado por los delegados de todo el territorio argentino va más allá de la discusión del salario e ingresa de lleno en las condiciones materiales de los establecimientos. El sindicato reclamó formalmente un incremento presupuestario urgente que garantice:
Infraestructura escolar segura y adecuada en cada provincia.
Equipamiento tecnológico, conectividad y materiales pedagógicos actualizados.
Formación docente continua, gratuita y en servicio.
Escuelas libres de violencia mediante la incorporación de equipos interdisciplinarios que acompañen las complejas realidades sociales actuales.
«No se puede diseñar política educativa de espaldas a los docentes»
Hacia el cierre del documento, la conducción de UDA lanzó una fuerte crítica de tinte político a los equipos técnicos del Gobierno que conducen el área educativa, advirtiendo que la paciencia de las bases se encuentra agotada.
«No se concibe, en ningún país que aspire seriamente al desarrollo, que la política educativa sea diseñada de espaldas a las y los docentes. Quienes todos los días sostienen las aulas, interpretan las necesidades y garantizan el funcionamiento real deben ser escuchados, respetados y convocados», fustigaron.
Con la declaración del estado de alerta y movilización, el gremio docente deja la puerta abierta a la definición de medidas de fuerza a nivel nacional si el Ejecutivo no convoca de manera perentoria a la mesa de negociaciones, lo que amenaza con paralizar los ciclos lectivos en las provincias durante la segunda mitad del año.




