A través de una presentación judicial, las organizaciones impugnaron un informe de la Unidad Regional II. Afirman que la Policía fotografió perros sanos y hasta un cachorro para hacerlos pasar por la jauría enferma de la fallecida Margarita Sokalski. Piden peritos urgentes desde Posadas.
La causa penal por el destino de los 23 perros que desaparecieron del domicilio de la extinta Margarita Sokalski tomó un giro dramático. Cinco de las fundaciones y asociaciones protectoras de animales más importantes de la provincia, constituidas como querellantes con el patrocinio letrado de la Dra. Micaela Mariel Pereira, presentaron una formal impugnación contra un informe de la División de Investigaciones de la UR-II de Oberá, fechado el pasado 3 de junio de 2026.

En el escrito dirigido al Juez de la causa, las entidades denuncian penalmente la existencia de un «fraude probatorio» y maniobras de encubrimiento. Afirman de manera tajante que los perros exhibidos por la policía en los registros fotográficos son animales «ajenos a la causa» y que se armó una puesta en escena para simular que los canes originales fueron adoptados y están a salvo.
Los tres argumentos del presunto fraude
La querella sostiene que el engaño a la Justicia queda al descubierto al analizar tres elementos biológicos y fácticos que consideran «irrefutables»:
- Curaciones milagrosas e imposibles: Según las constancias del expediente aportadas previamente por el veterinario oficial Pedro Ricardo Meza Thomas, los 23 perros de Sokalski sufrían de desnutrición extrema, tumores, sangrados y sarna avanzada («alopecia total y severa dermatitis»). Las fotos policiales muestran animales sanos y con pelaje completo. Las protectoras afirman que «es biológicamente imposible» que en tan poco tiempo los animales no presenten secuelas crónicas de esas patologías.
- La genética de la jauría: Los perros originales se reprodujeron entre sí (endogamia) durante años en un espacio cerrado, lo que unificó su porte, rasgos y colores particulares. Los animales que fotografió la policía en las casas de los supuestos adoptantes son mestizos genéricos y totalmente disímiles entre sí.
- El «perro bebé» que delató la maniobra: El punto más grosero del presunto fraude se detectó en el acta de la ciudadana Claudia Melgarejo. El informe policial asentó la verificación de un cachorro mestizo negro «de aproximadamente dos meses de crecimiento». La querella fue categórica: en la casa de Margarita Sokalski no había cachorros; todos eran adultos. Para las protectoras, este perro fue plantado para justificar «recibos ideológicamente falsos fabricados por el municipio».

Las organizaciones firmantes
El pedido de Justicia unificó a reconocidas instituciones del arco proteccionista misionero y nacional:
Fundación Dante Piesco (responsable del Centro de Rescate de Fauna Silvestre OHANA).
Asociación Civil Refugio Transitorio para Mascotas «Angelitos con Cola».
Asociación Civil Protectora de Animales «Huellitas del Monte».
Asociación Civil «Refugio El Campito».
Asociación Civil Protectora de Animales «Protegiendo la Vida».
Piden intervención urgente del Cuerpo Médico de Posadas
Para garantizar la imparcialidad y evitar que la investigación quede viciada por las autoridades locales bajo sospecha, la Dra. Pereira solicitó formalmente desplazar a los peritos de Oberá.
En su lugar, requirió que el Juzgado libre un oficio urgente para que intervenga el Cuerpo Médico Veterinario de la Policía de la Provincia de Misiones, con asiento en Posadas. Los peritos de la capital deberán constituirse en los domicilios de los supuestos adoptantes (de apellidos Correa, Da Silva, Martínez, Mendoza, Dos Santos y Cerdán) para realizar un examen científico riguroso.
Los puntos de pericia exigidos por las protectoras buscan determinar la edad biológica exacta de los canes fotografiados, examinar si tienen cicatrices o daño folicular compatible con la sarna crónica que padecían los animales de Sokalski, y establecer si poseen el mapa genético endogámico de la jauría original.
«Solicitamos se desestime y rechace el valor probatorio que se pretende otorgar a dicho instrumento policial», cierra el petitorio de las organizaciones, que buscan romper el pacto de silencio sobre el paradero real de los 23 animales.




