(Redacción C6Digital) El Partido Justicialista de Misiones atraviesa una etapa de reorganización interna después de casi tres décadas sin una competencia partidaria plena. En diálogo con el periodista Jorge Kurrle, Christian Humada, flamante referente de la nueva conducción provincial, planteó que el desafío ahora será transformar el resultado de la interna en una reconstrucción política real, con sede partidaria activa, Congreso funcionando y una militancia nuevamente convocada.

Desde el inicio de la entrevista, Humada describió el momento con una mezcla de entusiasmo y responsabilidad.
“Estamos contentos, felices, preocupados, pero realmente con mucha esperanza”, expresó, al remarcar que “la gente se está sumando” y que existe voluntad de “volver a creer en un partido que estaba totalmente dormido”.
Kurrle le marcó uno de los puntos centrales de la charla: el tiempo transcurrido desde la última interna. Humada recordó que la última elección partidaria de esas características había sido el 7 de marzo de 1999, y resumió con una frase fuerte el clima interno: “27 años nos durmieron”. Según explicó, el PJ conserva aún más de 55 mil afiliados en Misiones, aunque reconoció que se trata de un padrón mayoritariamente compuesto por personas de más de 50 años.

La interna, sostuvo, no fue sencilla. La intervención había fijado requisitos exigentes para poder competir, entre ellos completar representación en municipios, reunir avales y presentar documentación respaldatoria. Humada detalló que su línea logró conformar estructura en 33 ciudades y reunir 1.769 avales, superando el piso requerido. “En los últimos tiempos fue lo más genuino que he visto en competencia dentro del marco político”, remarcó.
En ese tramo, Jorge Kurrle lo llevó a una pregunta de fondo: qué había querido votar el peronista que lo acompañó. Humada respondió que el mensaje fue claro: “El compromiso a volver a hacer fuerte al PJ”. Para el dirigente, el afiliado expresó la necesidad de recuperar poder institucional, capacidad de decisión, equipos técnicos y protagonismo provincial.

Uno de los pasajes más cálidos de la entrevista apareció cuando Humada habló del peso de su apellido y de la figura de su padre, Julio César Humada. Reconoció que en el interior misionero el nombre de su padre sigue generando reconocimiento y afecto.
“No hay ciudad o pueblo de Misiones donde vos digas Humada y no lo reconozcan o lo asocien al peronismo”, afirmó. Y agregó que llevar ese apellido fue “una bandera demasiado grande y demasiado fuerte”.

También puso el acento en la recuperación material y simbólica de la sede partidaria. Contó que comenzaron los trabajos para reacondicionar el salón de actos, donde funcionará el Consejo Político Provincial, aunque admitió que el edificio está muy deteriorado.
“La sede está muy lastimada, está sucia, estaba muy dañada; tenemos que cambiar luces, arreglar baños, se robaron un montón de cosas”, describió.
Consultado por Kurrle sobre los nuevos debates políticos de Misiones, entre ellos el eventual rediseño de la ley de lemas y la posibilidad de acuerdos, Humada fue prudente. Insistió en que las decisiones no serán personales, sino institucionales. “No lo decido yo”, aclaró varias veces, y remarcó que el órgano supremo será el Congreso partidario, integrado por 179 congresales, donde se necesitarán 90 votos para definir posiciones relevantes.

En el plano nacional, Humada endureció su mirada contra el gobierno de Javier Milei. Dijo que el PJ misionero no podría estar junto a “un gobierno nacional demasiado cruel” y sostuvo que el peronismo debe volver a representar la idea de justicia social. “La gente quiere tener chances de volver a donde siempre estuvo”, señaló, al hablar de trabajadores, jubilados y jóvenes que, según dijo, empiezan a sentir el impacto de la crisis.
La entrevista también dejó un costado político de alto impacto: Humada reveló que recibió llamados de dirigentes nacionales como Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Sobre la expresidenta, contó que el saludo lo emocionó.
“Una señora dos veces presidenta, vicepresidenta, con el carisma que tiene, no hay forma de no emocionarse”, dijo, aunque aclaró que puede no compartir todas sus ideas.

Hacia el final, Kurrle volvió sobre los límites de los acuerdos provinciales. Humada evitó cerrar puertas de manera personal y sostuvo que el PJ históricamente fue frentista, pero que cualquier definición deberá pasar por el Congreso. “Límite no quiero poner, porque no soy yo el que decide”, afirmó. De todos modos, dejó claro que el espacio buscará hablar con todos aquellos sectores que no compartan el rumbo libertario.
La charla cerró con una invitación al homenaje a Julio César Humada en la plaza que lleva su nombre, en Roca y Costanera. Para Christian Humada, será un gesto de memoria, pero también de punto de partida. “Ojalá tengamos la capacidad del Partido Justicialista de venir de tan abajo y volver a ser grandes participantes del año que viene”, resumió, en una frase que condensó el espíritu de toda la entrevista.

“A mí me votó el afiliado peronista, no la Concordia”: Humada interpretó la interna como un mandato para reconstruir el PJ
Christian Humada planteó que el Partido Justicialista de Misiones inicia una nueva etapa política con dos objetivos centrales: reconstruir su vida interna y volver a ser una alternativa electoral competitiva de cara al 2027. En diálogo con Jorge Kurrle, el flamante referente partidario evitó anticipar acuerdos provinciales cerrados, pero dejó una definición clara sobre el escenario nacional: el PJ no acompañará un proyecto alineado con Javier Milei.
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista apareció cuando Humada respondió a las lecturas sobre quiénes lo acompañaron en la interna. Ante la consulta de Kurrle, remarcó que el respaldo que recibió no provino de estructuras externas al justicialismo, sino del propio padrón partidario. “A mí quien me fue a votar es el afiliado peronista”, afirmó, al diferenciar ese voto de cualquier apoyo atribuido a la Concordia Social.

En esa línea, Humada interpretó que el afiliado peronista no votó solamente una conducción, sino un mandato político: volver a hacer fuerte al PJ. Según expresó, quienes lo acompañaron pidieron recuperar poder institucional, capacidad de decisión, equipos técnicos y presencia territorial.
“Quieren que el PJ vuelva a tener poder institucional”, resumió.
Para Humada, ese voto también expresó nostalgia, pertenencia y necesidad de reorganización después de años de partido intervenido y debilitado.
Consultado sobre posibles frentes o alianzas en Misiones, Humada fue prudente. Señaló que el justicialismo históricamente fue frentista, pero aclaró que las decisiones no serán personales sino institucionales. “No lo decido yo”, insistió, y recordó que será el Congreso partidario, integrado por 179 congresales, el ámbito donde se definan los acuerdos futuros.
En el plano nacional, el dirigente marcó distancia con el gobierno de Javier Milei. “El PJ no va a estar nunca junto a un gobierno nacional demasiado cruel, demasiado injusto”, sostuvo, al remarcar que el peronismo debe recuperar su razón de ser: la defensa de la justicia social, el trabajo y los sectores más golpeados por la crisis.
La mirada del nuevo conductor apunta ahora a ordenar la estructura, recuperar la sede, convocar al Congreso y reconstruir la confianza de una militancia que, según dijo, “tiene ganas de volver a creer”.




