Seis de cada diez hogares en Argentina tienen deudas activas y el endeudamiento familiar ya supera los $39 billones, según un estudio privado que vuelve a encender las alarmas sobre la situación financiera de los hogares. El informe advierte que cada vez más familias recurren al crédito —formal e informal— no solo para consumos puntuales, sino para cubrir gastos básicos del día a día en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y alta inflación.
El relevamiento fue realizado por la consultora Focus Market y muestra un escenario donde el financiamiento dejó de ser una herramienta ocasional para transformarse en una constante en la economía doméstica. Tarjetas de crédito, préstamos personales, compras en cuotas y mecanismos informales como el fiado aparecen entre las principales formas de endeudamiento.
Uno de los datos más significativos del informe es el volumen total de deuda de los hogares, que ya se ubica en torno a los $39 billones. Esta cifra refleja no solo la expansión del crédito, sino también la dificultad creciente de los ingresos familiares para acompañar el ritmo de los precios y los costos de vida.
El estudio también señala un cambio en el perfil del endeudamiento: una parte importante se destina a cubrir consumos corrientes, como alimentos, servicios o gastos esenciales, lo que evidencia que muchas familias están utilizando la deuda como mecanismo de supervivencia económica.
En paralelo, se registra un aumento en los niveles de morosidad, es decir, en la cantidad de personas que no logran cumplir en tiempo y forma con el pago de sus obligaciones. Este fenómeno comienza a generar preocupación en el sistema financiero y en el comercio, que depende del crédito para sostener el consumo.
Los especialistas vinculados al informe advierten que el escenario responde a una combinación de factores: caída del poder adquisitivo, inflación persistente y mayor dependencia del financiamiento para sostener el nivel de consumo. En ese marco, el endeudamiento deja de ser una herramienta de planificación y pasa a ser una necesidad inmediata.
Con este panorama, el estudio concluye que el nivel de endeudamiento de los hogares argentinos se mantiene en una tendencia creciente, con un impacto directo en la economía cotidiana y con señales de alerta sobre la capacidad de pago futura de las familias.




