El Gobierno nacional oficializó la baja de retenciones a las exportaciones y estableció un esquema de reducción progresiva que se extenderá hasta 2028, en una medida que busca dar previsibilidad al sector agroindustrial y mejorar la competitividad externa.
La decisión alcanza principalmente a productos del agro y economías regionales, con un cronograma que prevé reducciones paulatinas año tras año hasta alcanzar niveles significativamente más bajos en el mediano plazo. Según la medida, el esquema ya quedó establecido de forma estructural, sin depender de la evolución de la recaudación o de cambios coyunturales en la economía.
El objetivo del Gobierno es avanzar hacia un sistema impositivo más liviano para las exportaciones, con la intención de incentivar la producción, ampliar el ingreso de divisas y estimular la inversión en el sector productivo.
Desde el oficialismo sostienen que la previsibilidad del esquema es uno de los puntos centrales de la decisión, ya que permite que productores y empresas puedan planificar inversiones a largo plazo con reglas más claras.
En el sector agroindustrial, la medida fue leída como una señal de alivio fiscal, aunque también con cautela respecto del impacto real que tendrá la reducción gradual en el corto plazo, especialmente en un contexto de costos elevados y volatilidad económica.
El esquema de reducción hasta 2028 marca además una hoja de ruta fiscal de largo alcance, en la que el Gobierno busca equilibrar la necesidad de ingresos con la promoción de exportaciones, uno de los motores clave de la economía argentina.
(Fuente: Ámbito)




