El mercado ya no se mueve con las reglas de antes. La baja del consumo, la presión sobre los costos y la irrupción de nuevos hábitos están modificando de fondo la manera en que los argentinos compran, se trasladan y eligen. En ese escenario, el análisis dejó una definición clara: ya no alcanza con hablar solamente de autos, sino de movilidad.

En la conversación, Horacio Daniel Sánchez advirtió que la situación económica empieza a mostrar consecuencias más visibles. “Estoy un poco más preocupado que hace un tiempito”, señaló al describir los efectos de una prolongada etapa de bajo consumo que ya impacta en empresas grandes, con achiques y reacomodamientos.
Uno de los datos más fuertes aparece en el mercado automotor: el patentamiento de 0 km cayó alrededor de un 3% en abril respecto de marzo, con unas 47 mil unidades, mientras que en el acumulado se ubica 5,7% abajo. Pero dentro de ese panorama aparece una transformación silenciosa y acelerada: uno de cada diez vehículos que se venden en el país ya es chino.
El fenómeno no es solamente de precio. También es cultural. Los autos chinos, explicó Sánchez, llegan con otra lógica: ya no como un bien pensado “para toda la vida”, sino como un producto de uso, más parecido a un teléfono que a un patrimonio familiar. “La cabeza tiene que cambiar a la hora de comprar ese tipo de autos”, planteó, al marcar que muchos modelos incorporan tecnología, baterías y ciclos de vida más cortos.

La otra explosión está en la electromovilidad. Los vehículos híbridos y eléctricos crecieron cerca del 300% en un año: de unas 4.800 unidades a casi 19.800 dentro del mix de mercado. En un sector general planchado o con leves bajas, ese salto muestra que hay segmentos que no solo resisten, sino que crecen con fuerza.
Pero el dato más contundente aparece en las motos. Marzo marcó un récord histórico, con 81 mil patentamientos, y abril quedó como el segundo mejor mes de la historia, con más de 80.700 unidades. Allí se abre la pregunta central: ¿la gente elige la moto por convicción o por necesidad? Sánchez lo resumió como un cambio de consumo atravesado por la crisis: costo de combustible, rapidez, accesibilidad y una nueva forma de resolver la movilidad cotidiana.
En ese punto, la charla dejó una diferencia interesante. Desde el estudio, Jorge Kurrle planteó su reparo personal: “Yo no elegiría la moto”, dijo, al recordar los riesgos y accidentes que suelen verse todos los días. Sánchez, en cambio, sostuvo que hay una transformación estructural en marcha y que habrá que ver si, cuando el consumo se recupere, la moto vuelve al lugar que ocupaba antes o si este nuevo hábito llegó para quedarse.
El análisis también puso el foco en el próximo capítulo del mercado automotor: las pick-ups intermedias. Toyota prepara la Corolla Pick-Up, Renault avanza con la Niágara y Volkswagen proyecta la Tucan. La pelea será por un segmento ubicado entre las camionetas chicas y las medianas tradicionales, con una lógica más urbana, versátil y accesible que una pick-up pesada.
El consumidor busca utilidad, movilidad y precio
La explicación es simple: el consumidor busca utilidad, movilidad y precio. Las camionetas medianas como Hilux o Ranger siguen teniendo peso, sobre todo en Argentina, pero su costo es alto. Por eso, las pick-ups intermedias aparecen como una nueva batalla comercial, con modelos que compiten en el espacio que hoy ocupan vehículos como Fiat Toro o Ram Rampage.
Internet ya define buena parte del consumo.

La charla cerró con otro eje decisivo: internet ya define buena parte del consumo. Antes, Google concentraba casi todo el proceso de búsqueda. Hoy, el consumidor se informa en YouTube, TikTok, ChatGPT, Gemini, Mercado Libre, Amazon, Temu o Shein. No desapareció Google; al contrario, convive con nuevas plataformas que multiplican las formas de decidir una compra.
Sánchez dejó una advertencia para el comercio tradicional y también para las ciudades de frontera: la competencia ya no viene solo del local de enfrente ni de Paraguay. Viene de China, del e-commerce y de plataformas que subsidian logística, ofrecen novedades y venden directo al consumidor. “Hoy tenés en ese aparatito China, tenés el mundo”, resumió.

La conclusión es clara: autos chinos, motos récord, pick-ups intermedias, inteligencia artificial y comercio digital forman parte de un mismo proceso. No se trata apenas de una crisis de bolsillo, sino de una modificación profunda en la manera de consumir. El mercado cambió de marcha, y quienes no lean esa transformación a tiempo corren el riesgo de quedarse mirando por el espejo retrovisor.














