(C6Digital | Cultura y memoria) La escritora, docente y promotora cultural Evelin Inés Rucker fue despedida con profundo dolor por colegas, alumnos, lectores y personas que compartieron con ella distintos caminos de formación, literatura y amistad. Entre las voces que expresaron su pesar se encuentra la de Irina Bondarenco, quien la recordó con una emotiva reflexión cargada de admiración, gratitud y afecto.
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Bondarenco evocó el primer encuentro con Rucker en 2022, durante un taller que dictaba la escritora.
“Te tenía tanto respeto y tanta admiración que me daba miedo el arte… y también me daba miedo acercarme a vos”, expresó.

Ese vínculo, nacido desde la distancia respetuosa, se transformó más tarde en una relación cercana, sostenida en la palabra, la escucha y el acompañamiento.
Uno de los momentos que marcó ese acercamiento ocurrió en Canal 6, cuando Evelin fue entrevistada junto a Jorge Kurrle para el noticiero, en el marco de la presentación de su libro Helado de Chocolate. Según recordó Bondarenco, fue en la previa de esa salida al aire donde realmente pudo conocerla: “Empezamos a hablar, a compartir, y se abrió entre nosotras una luz hermosa”.

Desde entonces llegaron las charlas, los intercambios y una forma de presencia que excedió lo literario. Rucker acompañó también el proceso de escritura del libro de Bondarenco: fue una de las primeras lectoras de la obra y dejó sus palabras en la contratapa.
La despedida también recupera la fortaleza con la que Evelin atravesó su enfermedad.
“Fui testigo de cómo atravesaste tu enfermedad: con una fortaleza serena, sin negarla, abrazándola. Incluso ahí, enseñando”, escribió.
Evelin Inés Rucker nació en Montecarlo en 1962 y estaba radicada en Posadas desde hacía más de tres décadas. Fue profesora de Castellano, Literatura y Latín, docente universitaria, escritora y promotora cultural. Su trayectoria la consolidó como una referente de las letras misioneras y como una formadora generosa, cercana y comprometida.

Su obra incluyó títulos como Pitzi, El libro de la Madre Tierra y Helado de Chocolate, textos atravesados por la sensibilidad, el territorio, la memoria y una profunda vocación pedagógica. Además, participó activamente en espacios culturales, fue jurado en concursos literarios y acompañó a numerosos escritores en sus procesos creativos.
“Hoy te despedimos con dolor, pero también con la certeza de que te fuiste sabiendo cuánto eras amada”, expresó Bondarenco. Y agregó: “Dejaste una huella inmensa. Tocaste el corazón de tantos, formaste, acompañaste e inspiraste a generaciones enteras”.
La partida de Evelin Inés Rucker deja un vacío profundo en la cultura misionera, pero también un legado vivo: sus libros, sus alumnos, sus lectores y cada persona que tuvo la fortuna de encontrarse con su palabra.
“Te quise inmensamente. Y aunque fueron pocos los años, en mí se sintieron como toda una vida. Que en paz descanses, mi amada maestra”, concluyó Bondarenco en su despedida.




