Uno de los interventores del Partido Justicialista en Misiones, Gustavo Arrieta, destacó la trascendencia de las elecciones internas realizadas recientemente, las primeras en 27 años, como un hecho histórico para la militancia.
“Han sido los afiliados y las afiliadas quienes eligieron la nueva conducción. El peronismo está acostumbrado a resistir, está acostumbrado a volver”, afirmó.
Una nueva conducción elegida por la militancia
Arrieta recordó que la intervención fue dispuesta por el Consejo Nacional del PJ y que se concretó en los plazos legales, sin respaldo de gobiernos nacional o provincial ni de intendentes con identidad justicialista. El proceso culminará con la entrega de la documentación para que Cristian Humada asuma como presidente electo del partido en Misiones.
Recuperar la sede y reconstruir el PJ
El interventor lamentó el estado en que se encontraba la sede partidaria, pero subrayó que comienza una etapa de recuperación.
“Hoy el peronismo la empieza a recuperar. Se abre una etapa nueva con grandes desafíos”, expresó, en referencia a la reconstrucción institucional y política del partido en la provincia.
Un país en crisis y el rol del peronismo
Arrieta contextualizó el proceso interno en un escenario nacional marcado por la crisis económica:
- 26.000 industrias cerradas.
- Más de 350.000 trabajadores despedidos.
- Caída del consumo en supermercados, shoppings y comercios de barrio.
“En este escenario de crisis es el peronismo quien debe ponerse de pie, construir un frente con los sectores populares y hacerlo en Misiones, Buenos Aires, Corrientes, la Patagonia, para frenar este proyecto de país que está llevando a millones de argentinos a la miseria”, sostuvo.
Con la elección de nuevas autoridades y la recuperación de su sede, el PJ Misiones inicia una etapa de reorganización que, según Arrieta, reafirma la esencia del movimiento: resistir, volver y ponerse de pie frente a la crisis nacional.




