Comunicar un diagnóstico complejo o una noticia que cambia la vida de un paciente y su familia es uno de los mayores desafíos dentro del sistema de salud. Con ese objetivo, el Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» realizó un Ateneo Clínico interdisciplinario para analizar cómo mejorar la comunicación de malas noticias, fortaleciendo una atención centrada en la persona, el acompañamiento emocional y el trabajo conjunto entre los distintos servicios.
La actividad fue organizada por el Servicio de Salud Mental y reunió a profesionales de terapia intensiva, cirugía general y traumatología, quienes reconstruyeron un caso clínico real para reflexionar sobre el papel que cumplen la palabra, el silencio y la contención en uno de los momentos más sensibles de la práctica hospitalaria.
Desde una perspectiva bioética y humanizada, los equipos debatieron quién debe comunicar una mala noticia, cuál es la mejor manera de hacerlo y qué lugar ocupa el acompañamiento psicológico durante ese proceso que atraviesan tanto los pacientes como sus familias.

Los ateneos clínicos constituyen espacios de intercambio entre las distintas áreas del hospital, donde se revisan experiencias concretas con el objetivo de fortalecer la calidad de la atención. En esta oportunidad, el eje estuvo puesto en un aspecto que, según destacaron los profesionales, pocas veces forma parte de la formación médica tradicional: cómo comunicar una noticia que genera dolor.
La licenciada Juliana Krause, integrante del Servicio de Salud Mental, explicó que el encuentro buscó generar un espacio de reflexión junto a los servicios involucrados en la comunicación de malas noticias. Además, remarcó que el rol del área está vinculado a la contención, el acompañamiento y la orientación tanto de los pacientes como de sus familiares, en permanente articulación con los equipos tratantes.

Por su parte, la licenciada Lorena Barros señaló que el caso presentado permitió abordar problemáticas relacionadas con la comunicación de malas noticias desde una mirada interdisciplinaria. Durante el análisis también surgieron interrogantes sobre el dilema bioético de transmitir información sensible, el rol del profesional encargado de comunicarla y la importancia del acompañamiento de Salud Mental durante todo el proceso.
Otro de los aspectos destacados fue la necesidad de ampliar la mirada más allá del acto de informar. Los especialistas remarcaron que cada persona enfrenta una internación desde su propia historia, atravesando crisis vitales, procesos de duelo y experiencias subjetivas que requieren una atención integral.

En ese sentido, Krause sostuvo que el acompañamiento contempla la manera particular en que cada individuo afronta la situación que vive dentro de la institución, mientras que Barros afirmó que el desafío consiste en construir una intervención donde participen distintos actores del equipo de salud y no únicamente el profesional que transmite el diagnóstico.
Como conclusión del Ateneo, los participantes coincidieron en que el cuidado centrado en la persona debe ser un compromiso compartido por todos los servicios. El objetivo es brindar una atención cada vez más humanizada, que contemple tanto las necesidades del paciente como el acompañamiento a las familias durante los momentos de mayor vulnerabilidad.
Estas instancias de formación forman parte del trabajo que impulsa la Fundación Parque de la Salud, que acompaña al Hospital Madariaga mediante la actualización permanente de los equipos profesionales y la incorporación de tecnología médica de alta complejidad. Esta articulación permite consolidar un modelo sanitario que combina innovación, capacitación y una atención enfocada en la calidad humana del cuidado.




