Un dolor de hombro puede tener su origen en la columna, una molestia en la espalda puede estar relacionada con la pisada y una lesión recurrente puede prevenirse si se identifica qué estructura del cuerpo está fallando. Sobre estos temas dialogó el licenciado en Kinesiología y Fisiatría Derlis Rivero con Martín Souza en el programa Punto de Vista, conducido por Sabrina Spinelli, donde explicó cuándo un dolor requiere consulta profesional, cómo se realiza una evaluación integral del cuerpo, qué influencia tienen la postura y la pisada en la aparición de molestias, cuál es el rol de las plantillas y qué hábitos ayudan a prevenir nuevas lesiones.
Rivero señaló que uno de los principales motivos para acudir a una consulta es cuando el dolor deja de ser una molestia ocasional y comienza a interferir con la rutina. «Cuando un dolor comienza a limitarte en tus actividades de la vida diaria, en el trabajo o en tus entrenamientos y comienza a volverse más frecuente, es un momento en donde ya tenemos que pensar en consultarlo», expresó. Además, remarcó que:
Siempre hay un dolor porque el cuerpo te está queriendo decir algo».

El kinesiólogo explicó que la evaluación de un paciente no se limita a la zona donde aparece el síntoma. Según indicó, el análisis contempla el funcionamiento del cuerpo en conjunto para determinar el origen de la molestia.
Nunca se va únicamente al lugar del dolor. Si tiene un dolor de hombro no miramos solamente elhombro; miramos la columna, la escápula, el pie. Todo eso hace a una postura y al funcionamiento normal del cuerpo», afirmó.

En esa línea, sostuvo que un dolor localizado puede tener relación con otras estructuras del organismo. Como ejemplo, explicó que una molestia en el hombro al levantar el brazo o realizar actividades cotidianas puede originarse en la espalda, el cuello o la clavícula.
Para que el hombro funcione correctamente tiene que haber una sinergia de movimiento entre la escápula, la columna, la clavícula y propiamente dicho el hombro», señaló.

Otro de los ejes de la entrevista fue la influencia de la postura y la pisada sobre la salud musculoesquelética. Rivero indicó que el cuerpo cuenta con distintos captores posturales, como los pies, los ojos, la mandíbula y los oídos, que trabajan de forma coordinada para mantener el equilibrio y orientar los movimientos. Cuando alguno de estos sistemas presenta alteraciones, pueden producirse compensaciones que afectan otras regiones del cuerpo.
Respecto de la pisada, explicó que condiciones como el pie plano o el valgo de rodilla modifican la alineación corporal y pueden generar molestias en distintos niveles. «Si tenemos un pie plano que no genera un arco plantar cuando caminamos, vamos a tener una compensación más arriba en la columna, en la cadera, en la rodilla o inclusive en la cervical», indicó. Agregó que estos cuadros pueden tratarse mediante ejercicios terapéuticos y, cuando corresponde, con plantillas personalizadas.

Consultado sobre la efectividad de las plantillas, Rivero aclaró que forman parte de un tratamiento integral y que su indicación depende de la evaluación de cada paciente. «Siempre tratamos de que el paciente llegue a un beneficio por sí solo mediante ejercicios terapéuticos y hábitos saludables. Llegamos a las plantillas cuando vemos que el paciente realmente no va a alcanzar ese objetivo por sí solo», explicó. Asimismo, sostuvo que:
Las plantillas son muy efectivas y ayudan a muchísima gente todos los días».

Finalmente, el especialista destacó que la prevención ocupa un lugar central en la recuperación y recomendó incorporar pausas activas para quienes permanecen muchas horas sentados. «Cada 30 o 40 minutos me paro, camino un poquito o hago unas sentadillas. Eso activa mucho mejor la musculatura», afirmó. Además, señaló que durante las sesiones de kinesiología también se brindan herramientas para que los pacientes aprendan a reconocer las señales del cuerpo y reduzcan la posibilidad de que el dolor vuelva a aparecer.




