Misiones registró un precedente judicial inédito en materia de protección animal. El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y Laboral de Puerto Rico dictó una medida cautelar de no innovar en el marco de una acción de amparo presentada para resguardar a los animales alojados en el predio conocido como ex Zoológico de Montecarlo.

La resolución impide cualquier avance administrativo o material destinado a la reapertura del establecimiento, que podía funcionar bajo la denominación de “Parque Don Federico” u otro nombre, hasta tanto exista una sentencia definitiva y firme. La medida alcanza al Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, a la Municipalidad de Montecarlo y a los propietarios del predio.
Según se informó desde el área legal de OHANA, Fundación Dante Piesco, se trata del primer amparo judicial en protección de animales del que se tenga registro en la provincia de Misiones. El fallo fue considerado histórico porque coloca bajo tutela judicial a los ejemplares silvestres mantenidos en cautiverio mientras se analiza el fondo de la cuestión.

La Justicia ordenó al Ministerio de Ecología remitir con carácter perentorio toda la documentación técnica, científica y administrativa vinculada al proceso de reconversión del predio. Entre los puntos requeridos figuran los planes de bienestar animal, protocolos de manejo, inventario de especies, destino previsto para cada ejemplar, convenios institucionales, presupuesto y fundamentos técnicos de una eventual reapertura.
Además, el Juzgado dispuso la prohibición absoluta de emitir habilitaciones o permisos para reabrir el establecimiento. También ordenó a los propietarios no ingresar, retirar, trasladar ni modificar el plantel faunístico actualmente existente en el lugar.

La decisión judicial se apoya en el principio precautorio ambiental y marca un antecedente relevante para la defensa de los animales en Misiones. El planteo central apunta a que cualquier medida futura sobre los ejemplares silvestres cuente con respaldo técnico, científico y ambiental verificable.
El caso abre una nueva etapa en la discusión sobre el bienestar animal, el cautiverio de fauna silvestre y el rol del Estado frente a establecimientos que buscan reconvertirse o volver a funcionar. Para las organizaciones impulsoras del amparo, el fallo marca “un antes y un después” en la consideración judicial de los animales como seres merecedores de protección efectiva.

Detrás del expediente, sostienen, hay vidas. Y por primera vez en la historia judicial de Misiones, esas vidas quedaron amparadas por una medida cautelar de la Justicia.
Información: Dra. Micaela Pereira, responsable del Departamento de Legales de OHANA, Fundación Dante Piesco.




