La yerba mate misionera Dulce Beso obtuvo una medalla de oro y una medalla de plata en el Mundial de la Yerba Mate, una competencia internacional que reunió a productores y marcas de distintos países. En diálogo con Cadena de Noticias, el productor Jorge Miguel Butiuk explicó cómo fue el proceso de evaluación que llevó a su producto a ser reconocido entre los mejores del certamen y también se refirió a la realidad que enfrenta actualmente el sector yerbatero.
Según detalló, la competencia comenzó semanas antes del evento con el envío de muestras para análisis técnicos. Los organizadores evaluaron aspectos como textura, aroma, componentes y sabor.
Todo el equipo técnico del Museo del Mate hizo todas las pruebas de calidad en cuanto a textura, aroma y componentes”, señaló.
Posteriormente, las yerbas que superaron esa instancia participaron de una cata a ciegas realizada por jurados y sommeliers especializados. De acuerdo con Butiuk, los evaluadores desconocían la identidad de las marcas participantes y calificaron únicamente las características de cada producto. “Simplemente tenían que catar en cuanto a aroma, sabor y textura”, explicó.
La marca misionera obtuvo la medalla de oro en la categoría de yerba mate tradicional con palo, elaborada mediante secanza barbacuá y estacionamiento natural. Además, consiguió la medalla de plata por su variedad de molienda gruesa destinada al consumo de tereré.

Entramos en la categoría de yerba mate tradicional con palo, sistema de secanza barbacoa, estacionamiento natural. En esa categoría sacamos la medalla de oro”, indicó.
Butiuk explicó que la producción se realiza bajo un esquema agroecológico y con volúmenes limitados. Señaló que el proceso incluye un estacionamiento natural superior a dos años, una característica que, según afirmó, permite mantener determinadas condiciones del producto a lo largo del tiempo.
Tratamos de que quien tome nuestra yerba hoy, el año que viene o dentro de diez años, siga percibiendo el mismo sabor”, sostuvo.

Consultado sobre la situación del mercado yerbatero, el productor consideró que la calidad de los productos registrados no se vio afectada por la desregulación del sector. Sin embargo, manifestó preocupación por la comercialización de yerba sin controles ni identificación.
Hay muchísimas yerbas que están yendo fuera de los controles, sin marcas y sin estampillas”, afirmó.
También cuestionó el valor que reciben actualmente los productores por la materia prima y aseguró que los precios no reflejan los costos de producción.
El precio del productor es exageradamente bajo, no hay un reconocimiento a nivel nacional para mejorar el precio al productor”, expresó durante la entrevista.
Por último, Butiuk vinculó el reconocimiento obtenido en el Mundial de la Yerba Mate con el trabajo que realizan los productores locales. “Lograr lo que nosotros logramos en este evento mundial nos da una clara idea de que los productores estamos trabajando para ofrecer una buena calidad”, concluyó.




