La pesca ilegal volvió al centro del debate nacional tras la presentación de un proyecto de ley que propone incorporar este delito al Código Penal y establecer penas de prisión, multas millonarias y el decomiso de embarcaciones para quienes exploten de manera irregular los recursos del Mar Argentino.
La iniciativa surge en un contexto de creciente preocupación por la presencia de flotas extranjeras que operan en los límites de la Zona Económica Exclusiva Argentina, una problemática que desde hace años genera reclamos por el impacto económico y ambiental que provoca sobre uno de los principales recursos estratégicos del país.
El proyecto busca endurecer las sanciones vigentes y convertir la pesca ilegal en un delito penal. De avanzar en el Congreso, quienes sean hallados responsables podrían enfrentar penas de cárcel además de fuertes sanciones económicas, especialmente en los casos que involucren la captura de especies protegidas, actividades en períodos de veda o el uso de métodos depredatorios.
La propuesta también contempla agravantes para los buques extranjeros que ingresen sin autorización a aguas argentinas y para aquellos casos en los que exista participación o colaboración de funcionarios públicos en las maniobras investigadas.
Actualmente, las infracciones por pesca ilegal suelen resolverse mediante sanciones administrativas y multas económicas. Sin embargo, los impulsores de la iniciativa consideran que ese esquema resulta insuficiente frente al volumen de recursos que se extraen de manera irregular y al negocio que representa la actividad para las flotas involucradas.
En los últimos años, distintos operativos de control permitieron detectar embarcaciones acusadas de realizar capturas ilegales en aguas argentinas. Algunos de esos casos derivaron en multas que superaron los miles de millones de pesos, aunque especialistas sostienen que las sanciones no siempre alcanzan para desalentar nuevas incursiones.
Además del perjuicio económico, la pesca ilegal es señalada como una amenaza para la sostenibilidad de las especies marinas y para la industria pesquera nacional, que genera empleo e ingresos en distintas provincias costeras.
Mientras el proyecto comienza su recorrido legislativo, el debate vuelve a poner el foco sobre la protección de los recursos naturales argentinos y sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control en una de las áreas más sensibles para la soberanía nacional y la economía del país.




