El consultor y coach de comunicación estuvo en el programa «Espacio Wellness», conducido por Luciana Amado Siry en C6Digital. En una extensa y enriquecedora entrevista, desmitificó el éxito masivo en redes, explicó su método de entrenamiento de 90 días y detalló por qué los profesionales independientes deben vencer el miedo a la cámara para conectar con su cliente ideal.
En un mercado profesional cada vez más saturado, la formación académica tradicional ya no es garantía de éxito. Hoy en día, el verdadero desafío de un profesional independiente radica en saber comunicar y transmitir quién es para captar la atención de su público. Sobre este eje giró la visita de Francisco Linares, consultor y coach, a los estudios de C6Digital, donde compartió sus estrategias de posicionamiento, ventas y superación del miedo escénico.
«La primera instancia es darse cuenta de que hace falta comunicar», disparó Linares al inicio de la conversación.
«Uno sale de la universidad y le va sumando títulos a su carrera como si fuesen fetas de queso. Invertimos demasiado tiempo en especializarnos en algo muy técnico y muy poco tiempo en entender que hoy por hoy tenemos que conectar humanamente con quien nos va a comprar».
Ganarle al miedo: la técnica de filmarse en el «peor día»
Al abordar la timidez o la resistencia que muchas personas —y particularmente las mujeres profesionales— sienten a la hora de exponerse en videos o fotos, el coach fue contundente: la palabra exacta es miedo.
«En mis charlas con mujeres profesionales, el factor común es el pánico a la cámara. Me dicen: ‘se prende la luz y me quedo muda, me veo ojerosa, me veo gorda’. Hay un auto-achaque diario. Pero la realidad es que uno no sale en cámara peor de lo que sale a la vida real. La filmación es una herramienta espectacular para autorreconocerse», explicó.
Para romper esa barrera, Linares compartió una reveladora experiencia de su propio camino:
«Elegí el día en que me sentía con la peor autoestima y la peor onda del mundo para filmarme. Pensé: ‘si atravieso este día, subo el video y supero cómo me siento, el resto de los días van a ser más fáciles’. Se trata de poner el piso bien alto para empezar a ganar experiencia».
A raíz de esto, la conductora Luciana Amado Siry compartió que aplica una técnica similar con su hija de 13 años, a quien desafió a grabar un video semanal reseñando libros como un entrenamiento de seguridad para su futuro. Linares coincidió plenamente: «Expresarse es liberarse, sentirse más liviano. Aprender a comunicar sirve para la vida: para dar una lección en la escuela, para ponerle límites a un amigo o para plantarte con seguridad».

El error de querer venderle «a todo el mundo» y el método de los 90 días
Otro de los grandes baches que el consultor detecta en sus asesorías es la falta de especificidad en los servicios y la obsesión por el perfil multitasking.
«Si sos kinesiólogo y decís que hacés ‘un poco de todo’, la realidad es que no ayudás a nadie. No podés armar un servicio para todo el mundo porque todos somos distintos. La clave estratégica es saber soltar, elegir prioridades y enfocarse en los dolores de un nicho», argumentó.
Para solucionar esto, Linares lidera un estricto programa de mentoría online:
Llamada de claridad (El Filtro): «Lo primero que hago es una llamada para filtrar con quiénes voy a trabajar. Me doy cuenta rápido si tienen la intención real o dudan mucho. No trato de convencer a nadie, porque el que entra dudando, paga y se cae a los 20 días. A mí no me sirve».
Ajuste de Oferta y Guiones (Mes 1): Si el profesional no tiene una propuesta clara, se construye desde cero, adaptada al estilo de vida de su cliente ideal. Luego, Linares escribe los guiones personalizados y corrige vicios de filmación (como planos desde abajo o falta de gestualidad).
Mentalidad y Sistema de Adquisición (Mes 2 y 3): Se instala un sistema técnico de captación de clientes mediante pauta digital (Meta Ads).
«Trabajamos tres meses juntos para que entiendas cómo hablarte, cómo mirarte y cómo pensarte. A diferencia de una agencia tradicional, que te saca la foto y te dice qué decir, yo te coacheo para que después puedas soltarme la mano y volar solo».

TikTok vs. Instagram: seguidores reales por sobre la viralidad
Al ser consultado sobre qué red social elegir hoy en día, el especialista marcó una diferencia fundamental entre lo que es la búsqueda de popularidad y la conversión real de un negocio:
«TikTok es una plataforma de tráfico espectacular porque te puede hacer muy conocido. Podés subir el mismo video a Instagram y tener 25 likes, y en TikTok lograr 3 millones porque su algoritmo es más abierto. Pero de nada sirven 3 millones de reproducciones si no usás ese tráfico para llevarlo a una fase de nutrición (como Instagram o una landing page) donde la gente te conozca a fondo. El que no está dispuesto a mirar un video educativo de unos minutos para entender tu propuesta, tampoco va a estar dispuesto a pagarte después. Quiere todo rápido y te escribe ‘precio’. A nadie que me pregunta precio de entrada le contesto el valor, porque no me conoce».
«Yo prefiero tener solo 50 likes y 400 seguidores, pero saber que de esos 400 hay 200 personas que están listas y dispuestas a comprarme. Las personas le compran a las personas, por eso el contenido debe humanizarse. Si sos médico, mostrá que sos un humano, que te levantás temprano, que te vas a operar a otra localidad y contá a quién le solucionaste la vida», enfatizó.

Caso de éxito en Misiones y el fin de las «soluciones mágicas»
Para graficar la efectividad de una comunidad pequeña pero altamente calificada, el coach citó un ejemplo real de la provincia: su trabajo junto a Mariela Ramírez, titular de una firma inmobiliaria en Puerto Rico, Misiones.
«Mariela es abogada y escribana. En la primera fase —donde mis clientes me odian porque vamos muy a fondo— le pedí que se olvidara del lenguaje técnico y se enfocara en lo que le divertía, que era vender. Hoy no tiene tantos seguidores, debe tener unos 2.500, pero son personas reales que acumulamos con campañas. Hace poco sacamos un loteo de 12 lotes y ya vendimos 8 en solo 17 días usando únicamente secuencias de Stories en Instagram, sin invertir un peso en publicidad en esta campaña», reveló.
Hacia el final de la entrevista, Linares asoció la ansiedad del marketing digital con las falsas promesas que abundan en el rubro del fitness y la estética, invitando al público a alejarse de los resultados inmediatos.
«Si alguien te promete ganar millones en dos días, no existe. Es lo mismo que con el cuerpo: cuando te prometen algo súper mágico, desconfiá. Hay que bajar el consumo de dopamina fácil, esa idea irreal de apretar un botón y que las cosas pasen. Aprender a vender, a comunicar o cambiar el físico requiere un proceso. Aceptá el proceso, tenete paciencia y entendé que en dos semanas vas a estar mejor que las dos semanas anteriores. Esa ya es la ganancia».

Para cerrar, el consultor invitó a la audiencia a revisar su propio recorrido de transformación, el cual comparte abiertamente en sus redes para conectar desde la honestidad: «En el segundo Reel de mi cuenta de Instagram muestro mi cambio de cómo estaba yo hace cinco años: gordo, dejado y sin un propósito claro. Un día decidí cambiar. Si hoy le digo algo a mis clientes que les incomoda o les duele, es porque a mí me dolía, pero salir de ese lugar es lo único que te ayuda a crecer», concluyó.
CONTACTO PROFESIONAL
Para recibir asesoría personalizada, ajustar tu oferta de servicios o solicitar una cita online con el consultor Francisco Linares, podés encontrarlo en Instagram como: @franlinaresx.




