Un informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) encendió una nueva señal de alerta sobre la situación de los ingresos en Argentina. Según el estudio, el Salario Mínimo, Vital y Móvil acumuló una pérdida del 39,3% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023, reflejando el fuerte impacto que tuvo la inflación sobre los trabajadores durante los últimos años.
El trabajo señala que el deterioro más pronunciado se produjo entre diciembre de 2023 y enero de 2024, cuando la aceleración de los precios provocó una caída abrupta en la capacidad de compra de los salarios. Aunque posteriormente la inflación mostró una desaceleración, los ingresos no lograron recuperar completamente el terreno perdido.
La situación no afecta únicamente a quienes perciben el salario mínimo. El informe también advierte que los trabajadores del sector privado registrado continúan con un poder adquisitivo inferior al que tenían antes del cambio de gobierno. A pesar de algunas mejoras en las paritarias, la recuperación salarial todavía aparece como un desafío pendiente.
Entre los sectores más afectados figuran los empleados públicos, cuyos salarios reales permanecen significativamente por debajo de los niveles registrados a fines de 2023. El estudio sostiene que la recomposición de los ingresos estatales avanza a un ritmo menor que la evolución de los precios, ampliando las dificultades para miles de familias.
A este escenario se suma el comportamiento del mercado laboral. Los especialistas remarcan que, si bien se observaron algunos signos de recuperación en el empleo formal durante los últimos meses, la cantidad de puestos de trabajo aún no logra retornar a los niveles previos. Actividades como la industria, la construcción y el comercio continúan entre las más golpeadas.
El informe también pone el foco en el impacto cotidiano de esta pérdida de poder adquisitivo. Con salarios que rinden menos frente al costo de vida, muchas familias deben reorganizar sus gastos, reducir consumos o postergar decisiones económicas importantes para llegar a fin de mes.
Mientras las consultoras privadas proyectan una inflación más moderada para los próximos meses, los economistas advierten que la mejora de los indicadores de precios no necesariamente implica una recuperación automática del bienestar de los trabajadores. La clave estará en la evolución de los salarios reales y en la capacidad de los ingresos para ganarle nuevamente a la inflación.
Los datos reabren el debate sobre el nivel de los salarios en Argentina y muestran que, más allá de la desaceleración inflacionaria, la recomposición del poder de compra continúa siendo uno de los principales desafíos económicos y sociales del país.
(Fuente: Ámbito)




