(Redacción: C6Digital) El concejal Héctor Cardozo presentó en la última sesión del Concejo Deliberante de Posadas dos proyectos de ordenanza orientados a buscar nuevas herramientas para mejorar la infraestructura vial en los barrios, en un contexto de restricciones financieras para el Municipio. Las iniciativas apuntan a crear un programa municipal de ahorro previo para infraestructura vial y un programa municipal de ejecución comunitaria de obras viales.

La propuesta busca ofrecer una alternativa concreta para aquellas cuadras donde los vecinos ya cuentan con algún tipo de mejoramiento, como enripiado, entoscado o empedrado parcial, y desean avanzar hacia una obra más consolidada. La idea central es que la comunidad pueda organizarse, reunir fondos mediante un sistema de ahorro previo y financiar principalmente la mano de obra necesaria para ejecutar el empedrado.
Según explicó Cardozo, el mecanismo tendría un fuerte componente social y comunitario, ya que permitiría involucrar a cooperativas de trabajo, que habitualmente son las encargadas de llevar adelante este tipo de obras por la alta demanda de mano de obra que requieren. De esta manera, el sistema no solo buscaría mejorar las calles, sino también generar movimiento económico y laboral en los propios barrios.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el nivel de acuerdo vecinal necesario para avanzar. La iniciativa plantea que, si el 70% de los frentistas de una cuadra acepta participar del esquema, la obra podría ejecutarse. En ese caso, quienes no adhieran inicialmente también quedarían alcanzados por el mecanismo de cobro, bajo la intervención del Estado municipal.
La recaudación, según el planteo, se canalizaría a través de una cuenta especial destinada directamente al pago de la cooperativa que realice los trabajos. Mientras tanto, el Municipio aportaría su capacidad técnica, la elaboración del proyecto, la inspección, el control de ejecución y la disponibilidad de maquinaria o equipamiento necesario.
Cardozo sostuvo que la propuesta surge en un momento en el que el Municipio enfrenta dificultades para cubrir simultáneamente materiales, equipos y mano de obra. Por eso, el proyecto intenta construir una salida intermedia: que los vecinos interesados puedan financiar una parte de la obra, mientras la Municipalidad acompaña con asistencia técnica y operativa.
La iniciativa abre el debate sobre nuevas formas de participación comunitaria en la obra pública urbana, especialmente en barrios donde la demanda de mejoras viales sigue siendo una de las principales necesidades. En ese sentido, el proyecto propone que el avance de las obras no dependa exclusivamente de la disponibilidad presupuestaria municipal, sino también de la organización y decisión de los propios vecinos.





