En diálogo con Jorge Kurrle en las plataformas de C6Digital, el intendente de Montecarlo, Julio “Chun” Barreto, habló sobre la situación económica del municipio, el impacto de la caída en la yerba y la madera, la reunión de intendentes en Ruiz de Montoya, la descentralización de la gestión provincial y el debate por la reforma electoral.

Montecarlo atraviesa, como buena parte del interior misionero, una etapa marcada por la prudencia, la administración fina y la necesidad de sostener servicios en medio de una economía golpeada. Así lo planteó el intendente Julio “Chun” Barreto durante una entrevista con Jorge Kurrle en Cadena de Noticias, por las plataformas de C6Digital.
El jefe comunal describió a Montecarlo como una ciudad de alrededor de 40 mil habitantes, con una matriz económica fuertemente vinculada a la madera, la yerba mate y la ganadería. Y aunque destacó el crecimiento ganadero en calidad genética y producción, reconoció que los sectores tradicionales sienten con fuerza el contexto nacional.
“Cuando cae la actividad en la yerba mate y la madera se siente enormemente en nuestra comunidad”, sostuvo Barreto.
Según explicó, ambos rubros generan empleo, mueven el comercio y distribuyen recursos en la economía local. Por eso, cuando se frenan, el impacto llega rápidamente a la calle, al consumo y también a la recaudación municipal.

Jorge Kurrle le preguntó si esa caída se percibe en las altas y bajas de comercios. Barreto respondió que el primer termómetro no siempre está en los expedientes, sino en la gente.
“Lo noto más en la cantidad de personas que vienen a golpear la puerta de la Municipalidad o que me hablan en la calle”, afirmó. Y agregó que en el interior el intendente tiene un contacto permanente y directo con los vecinos: “Uno se encuentra con todos”.
La entrevista también abordó uno de los temas políticos que más ruido generó en los últimos días: la reunión de intendentes en Ruiz de Montoya y el documento que se firmó allí.
Kurrle fue directo: le preguntó si hubo intendentes que firmaron algo sin saber o si se malinterpretó lo ocurrido.
Barreto fue categórico: “De ninguna manera nadie firmó algo que no sabía. Decir eso no es responsable”.
El intendente explicó que el encuentro fue parte de una discusión que ya venía dándose entre jefes comunales sobre la necesidad de federalizar recursos, decisiones y gestiones. Para Barreto, debatir hacia adentro no debilita a un espacio político, sino que lo fortalece.

“Las discusiones son sanas porque nos permiten crecer como personas y también como espacio”, señaló. Incluso comparó esa dinámica con lo que ocurre en su propio municipio:
“Tratamos de lavar la ropa sucia dentro de nuestra casa y decirnos todo lo que pensamos”.
En esa línea, confirmó que como consecuencia de esos encuentros se avanzará con una metodología de trabajo más territorial. La semana próxima, Montecarlo recibirá a unos 14 intendentes y cerca de 10 ministros provinciales para tratar temas puntuales de cada municipio.

Barreto valoró esa decisión porque, según dijo, muchos intendentes deben viajar 200, 300 o 400 kilómetros hasta Posadas para gestionar respuestas. “Esto permite un ida y vuelta directo con ministros para avanzar en cuestiones concretas que mejoren la calidad de vida de los misioneros”, expresó.
Otro tramo de la charla giró en torno a las declaraciones que cuestionaron a dirigentes de mayor edad. Kurrle le preguntó cómo recibía expresiones como “viejos meados” dirigidas a intendentes o referentes con más de un mandato.
Barreto evitó personalizar la respuesta, pero dejó una definición clara:
“Todas las personas son importantes, los jóvenes y los no tan jóvenes”.

El intendente defendió la participación juvenil en política, pero también pidió valorar la experiencia. Dijo que la formación, los años de gestión y el contacto con la realidad permiten tomar mejores decisiones. Incluso usó como ejemplo la propia trayectoria de Kurrle: “No es el mismo Jorge de hace 20 años que el Jorge de hoy. Hoy tenés un medio de comunicación, sos una persona formada y con experiencia”.
Para Barreto, la experiencia no debe ser vista como un defecto, sino como un capital político, profesional y humano.
La entrevista también ingresó en el debate por la reforma electoral. Consultado sobre una eventual limitación a la cantidad de mandatos de los intendentes, Barreto consideró que el tema puede discutirse y que no le parece mal establecer límites.
“Dos o tres mandatos estaría correcto. A mí me parece que tres está bien”, opinó.

Argumentó que no existe una universidad para ser intendente o concejal, y que la gestión también se aprende con el tiempo, con errores, experiencia y contacto diario con la comunidad. “A veces se necesitan dos o tres mandatos para ejecutar lo que uno sueña en cada municipio”, sostuvo.
Sobre la posibilidad de limitar los sublemas a cuatro por partido, tal como plantea uno de los proyectos en debate legislativo, Barreto también se mostró de acuerdo. Dijo que en Montecarlo su espacio nunca tuvo una cantidad excesiva de sublemas y que cuatro pueden representar distintos sectores sin generar confusión ni costos innecesarios.
“Me parece correcto. También evita mayores costos y confusión en la sociedad”, señaló.
Hacia el final, Kurrle le preguntó si irá por una nueva reelección. Barreto respondió que todavía no hay definiciones, pero dejó una frase política fuerte: “Yo lo veo difícil ir a una reelección”.
Aseguró que dentro de su espacio hay cuadros formados, con capacidad y merecedores de una oportunidad. Dijo que la definición llegará recién entre febrero y marzo del año próximo, y que por ahora el eje está puesto en la gestión.

Antes de despedirse, Kurrle le preguntó si “la casa está en orden”. Barreto no dudó:
“Absolutamente, sí, la casa está en orden”.
Pero enseguida aclaró que el orden no significa ausencia de debate. Para el intendente de Montecarlo, las diferencias, cuando se procesan con responsabilidad, pueden enriquecer y fortalecer a los espacios políticos.
Una entrevista que dejó varias definiciones: Montecarlo siente el golpe de la economía, los intendentes piden más federalización de la gestión, Barreto avala discutir límites a los mandatos y reducir sublemas, y al mismo tiempo reivindica la experiencia política como un valor en tiempos de cambio.





