El Fondo Monetario Internacional (FMI) otorgó a la Argentina un alivio en las metas fiscales dentro del programa vigente, al flexibilizar el objetivo de superávit primario para este año y el próximo. La decisión implica una reducción de la exigencia original y le permite al Gobierno contar con mayor margen de maniobra para el cumplimiento de las metas económicas sin acelerar el ritmo del ajuste.
De acuerdo con lo informado, la nueva meta de superávit primario quedó fijada en torno al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI), por debajo de lo previsto inicialmente en el acuerdo. En la práctica, esto significa que el país deberá sostener el equilibrio fiscal, pero con un objetivo menos exigente que otorga mayor flexibilidad en la ejecución del gasto público.
La revisión del esquema fiscal se da en el marco de la evaluación periódica del FMI sobre el desempeño del programa económico argentino. El organismo consideró el contexto actual de actividad económica, inflación y tensión social como factores que dificultan avanzar con un ajuste más acelerado, por lo que resolvió adecuar las metas para facilitar su cumplimiento.
Con esta modificación, la Argentina obtiene mayor margen dentro de su sendero de orden fiscal, mientras el Gobierno ratifica su compromiso con el equilibrio de las cuentas públicas. La medida representa un gesto del organismo internacional que busca sostener la viabilidad del programa sin profundizar los costos económicos y sociales del ajuste.




