(Redacción C6Digital) Misiones fue sede del XVI Congreso Argentino de Graduados en Nutrición, un encuentro que reunió a más de 800 profesionales de todo el país en el Parque del Conocimiento de Posadas. Durante tres jornadas, nutricionistas, estudiantes, investigadores y referentes de distintas regiones participaron de espacios de intercambio, actualización académica y debate sobre los principales desafíos de la disciplina.
El Congreso propuso conferencias, seminarios y mesas de análisis sobre temáticas centrales para la salud pública y la alimentación, entre ellas cirugías y tratamientos farmacológicos para la obesidad, políticas alimentarias, producción sin agrotóxicos y las distintas problemáticas nutricionales que atraviesan los territorios.

Con emoción, agradecimientos y una fuerte defensa del trabajo colectivo, el cierre tuvo ese tono particular que dejan los grandes encuentros: alegría por lo vivido, orgullo por lo construido y cierta nostalgia por despedir una experiencia que demandó meses de organización.
“Qué raro suena despedir al Congreso después de tanto trabajo”, expresó una de las referentes de la organización al tomar la palabra.
En ese marco, agradeció al Comité Organizador, al Comité Científico, a FAGRAN, al Parque del Conocimiento, al Gobierno de Misiones, a los avales institucionales, sponsors y universidades que acompañaron la realización del evento.
También hubo un reconocimiento especial para los pasantes y estudiantes universitarios que colaboraron durante cada jornada.
“Estuvieron con nosotros en cada momento y fueron impecables en todo sentido”, destacaron, al mencionar el acompañamiento de instituciones como CUNAU, Universidad Gastón Dachary y la Universidad de la Cuenca del Plata.
La presidenta actual del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Misiones, Lic. Alejandra Analía Arévalo, también dejó sus palabras en representación del CONUPROMI, sede del Congreso. Con emoción, agradeció la presencia de los colegas y valoró la posibilidad de haber recibido en Misiones a profesionales de todo el país.
“Fue un orgullo enorme recibirlos, compartir estos días de aprendizaje y sobre todo de cercanía humana”, expresó.
Arévalo destacó además el clima de intercambio, el reencuentro con colegas y amigos, y el feedback positivo que recibió la organización.

Uno de los pasajes más sentidos fue cuando se habló del esfuerzo de los profesionales para poder participar. “Sé de colegas que me dijeron que era la primera vez que podían venir a un Congreso argentino de graduados en nutrición”, señalaron. Allí apareció una de las definiciones más fuertes de la jornada:
“La nutrición no solo es compromiso, también es resistencia”.
Desde el Comité Científico, la Dra. Amanda Cazzaniga puso el acento en la diversidad de realidades que atraviesan las provincias y los territorios. Señaló que las problemáticas vinculadas a la nutrición no son iguales en todos los lugares, aunque muchas veces compartan puntos en común. Por eso, valoró que las salas hayan reflejado distintas experiencias, diagnósticos y soluciones posibles.
Su mensaje también tuvo un fuerte contenido de defensa de lo público. En un contexto donde —según planteó— se debilitan o desfinancian políticas públicas, educación, salud y ciencia, llamó a no permanecer en silencio.
“No nos podemos quedar callados”, afirmó, al repudiar el desfinanciamiento de la ciencia, la salud pública y la educación pública.
El cierre dejó una idea clara: el Congreso no termina con la última palabra ni con el último aplauso. Su continuidad quedará en las redes creadas, en los proyectos que puedan surgir, en las discusiones que se abran y en una forma de construir una nutrición más crítica, más humana, más comprometida y más cercana a las realidades de los pueblos y territorios.
Con el saludo final, la mirada ya quedó puesta en el próximo destino: Catamarca. Allí continuará el camino de una profesión que, desde Misiones, volvió a reivindicar su rol social, sanitario, científico y humano.




