Argentina volvió a quedar en el centro de las alarmas económicas internacionales tras ingresar nuevamente al ranking de los países más difíciles del mundo para hacer negocios. El dato surge del informe Global Business Complexity Index 2026, elaborado por TMF Group, que ubicó al país en el puesto número 9 entre 81 economías analizadas.
El informe encendió preocupación en sectores empresariales y financieros porque advierte que la combinación de burocracia, presión impositiva, cambios constantes en las reglas económicas y la falta de previsibilidad podrían frenar nuevas inversiones y profundizar la salida de empresas. A pesar del discurso oficial de desregulación y apertura económica, Argentina volvió a aparecer entre los mercados considerados más complejos y riesgosos para operar.
Uno de los puntos más críticos señalados por el estudio es que muchas compañías ya comenzaron a tomar medidas defensivas para reducir costos y exposición. Según los datos publicados, el 69% de las empresas terceriza operaciones, el 59% redujo personal, el 55% cerró oficinas o sucursales y más de la mitad decidió congelar contrataciones. El escenario genera inquietud porque varias multinacionales analizan frenar proyectos hasta tener mayor estabilidad económica y jurídica.
El ranking también deja a América Latina bajo la lupa. Seis países de la región quedaron dentro del top 10 global de complejidad para hacer negocios: México, Brasil, Colombia, Bolivia, Perú y Argentina. Para analistas internacionales, la región sigue mostrando problemas estructurales vinculados a regulaciones cambiantes, trabas administrativas y presión fiscal elevada.
La situación argentina genera un fuerte contraste con las expectativas que había despertado el plan económico del presidente Javier Milei. Mientras el Gobierno sostiene que la economía avanza hacia una mayor libertad de mercado y menos regulaciones, el informe internacional expone que las empresas todavía perciben un escenario incierto y complejo para invertir, producir y contratar personal.
El regreso de Argentina al top 10 mundial de complejidad empresarial reabre el debate sobre el clima de negocios en el país y el impacto que la falta de previsibilidad puede tener sobre el empleo, la llegada de capitales y la recuperación económica. En medio de la caída del consumo y el ajuste fiscal, empresarios advierten que sin reglas claras y estabilidad sostenida, las inversiones podrían seguir frenadas.




