El ministro de Turismo, José María Arrúa, reconoció que la crisis económica ya impacta de lleno en la actividad turística provincial y aseguró que, aunque el sector fue uno de los últimos en sentir el golpe, actualmente se observa una marcada caída en el consumo de los visitantes.
Arrúa explicó que, a diferencia de otras actividades productivas que pueden sostenerse con stock acumulado, el turismo depende del movimiento diario. “Todos los días hay que abrir hoteles, restaurantes y paradores para recibir turistas”, señaló, remarcando que la situación comenzó a percibirse lentamente y se profundizó luego de la temporada de verano.
Todos los días hay que abrir hoteles, restaurantes y paradores para recibir turistas”
En ese sentido, indicó que si bien continúan llegando visitantes a los distintos destinos de Misiones, el gasto promedio disminuyó considerablemente. Según detalló, los turistas priorizan gastos esenciales y reducen el consumo en actividades complementarias, una tendencia que preocupa al sector.
No obstante, el funcionario destacó que durante mayo y junio se registra un importante movimiento vinculado al turismo corporativo, impulsado por congresos y eventos que ayudan a sostener la actividad. Además, señaló que el Gobierno provincial trabaja en acciones de promoción dirigidas al mercado paraguayo, especialmente de cara a los feriados del 14 y 15 de mayo en ese país.
“Esperamos un importante ingreso de turistas paraguayos, principalmente desde Asunción, que suelen ingresar por Posadas, Eldorado o Iguazú”, afirmó.
Finalmente, Arrúa reiteró que la estrategia turística de Misiones apunta al desarrollo integral de toda la provincia y no únicamente de los destinos más consolidados. Sin embargo, reconoció que ciudades como Puerto Iguazú y Posadas concentran una mayor demanda debido a su infraestructura, conectividad aérea y capacidad hotelera.




