(Redacción C6Digital / Jorge Kurrle) La recaudación tributaria propia de Misiones arrancó el año con una señal de fuerte alarma. Durante el primer bimestre de 2026, la provincia reunió $179.166 millones en impuestos y tasas propias, pero ese volumen significó una caída real del 23,4% interanual, según datos elaborados por Politikon Chaco en base a la Agencia Tributaria Misiones e INDEC.
El dato no es menor: en términos relativos, se trata del peor primer bimestre desde 2006. Y medido en moneda constante, la recaudación de este año aparece como la más baja desde 2020, en un contexto donde la actividad económica viene golpeando directamente sobre los ingresos provinciales.
La caída fue pareja en los dos primeros meses del año. En enero, la baja real interanual fue del 23,3%, mientras que en febrero llegó al 23,5%. Pero el problema no empezó ahora: la recaudación misionera viene mostrando variaciones negativas desde marzo de 2025 y, en los últimos siete meses, esas caídas fueron de dos dígitos.
El golpe más fuerte aparece en Ingresos Brutos, el impuesto que sostiene casi toda la estructura tributaria provincial. Ese tributo concentró el 90,4% de la recaudación total, con $161.927 millones, pero tuvo una caída real del 24,1% interanual. En la práctica, cuando se desploma Ingresos Brutos, se resiente toda la caja provincial.
También retrocedieron otros impuestos clave. Sellos recaudó $10.075 millones, con una baja real del 14%; el Inmobiliario aportó $5.527 millones, pero cayó 22,3%; y las tasas y otros conceptos reunieron apenas $499 millones, con un retroceso del 25,9%.
La excepción fue el impuesto Automotor, que recaudó $1.138 millones y mostró una suba real del 30,2%. Sin embargo, su peso dentro del total es mínimo: representa apenas el 0,6% de la recaudación provincial, por lo que no alcanzó para compensar el derrumbe de los tributos principales.
El contraste regional deja una lectura incómoda. Misiones sigue siendo la provincia del NEA que más recauda en términos nominales: superó ampliamente a Chaco, que reunió $100.703 millones; Corrientes, con $71.563 millones; y Formosa, con $30.934 millones. Pero al mismo tiempo fue la que tuvo el peor desempeño real.
Mientras Misiones cayó 23,4%, Chaco mostró una mejora real del 2,1%, Corrientes retrocedió 5,8% y Formosa bajó 5,1%. Es decir: Misiones conserva volumen, pero pierde potencia. Recauda más que sus vecinas, pero su caída es mucho más profunda.
En el plano nacional, el dato es todavía más duro: entre los 21 distritos con información actualizada a febrero, Misiones exhibió la baja real más fuerte del país. Un número que expone el deterioro de la actividad, la presión sobre el consumo y la fragilidad de una recaudación que depende casi por completo del movimiento económico cotidiano.
Detrás de la cifra hay una señal política y económica concreta: cuando cae la recaudación propia, no solo se achica la caja del Estado provincial. También se revela que hay menos operaciones, menos consumo formal, menos actividad registrada y más tensión sobre los sectores que todavía sostienen el sistema. En Misiones, el primer bimestre dejó una advertencia clara: la provincia sigue recaudando mucho, pero la economía real está mostrando un freno cada vez más difícil de disimular.




