La filial posadeña de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC) cumple 62 años de actividad ininterrumpida, con tareas centradas en la asistencia a personas sin obra social y el acompañamiento durante tratamientos oncológicos. Su presidenta, Rosaura Sfeir, señaló que la institución interviene en la provisión de medicamentos, la gestión de estudios y el traslado de pacientes ante demoras en el sistema de salud. En ese marco, advirtió sobre un aumento en la demanda de ayuda y la necesidad de sostener recursos para responder a las solicitudes.
“Cumplimos 62 años de actividad ininterrumpida, en el cual siempre nos abocamos para el que menos tiene, la gente que no tiene obra social”, expresó Sfeir. Además, agregó: “Estamos felices porque siempre tratamos de cumplir con nuestro objetivo”.
Al realizar un balance, indicó: “Cada vez tenemos más gente que nos necesita”. En ese sentido, detalló el rol de la entidad ante dificultades en la atención médica:
A veces los turnos no llegan, los remedios no llegan a tiempo y la LALCEC tiene que colaborar. No podemos dejar que esa persona esté un tiempo sin su remedio”.
Sobre el contexto actual, sostuvo: “La situación está difícil, gracias a Dios tenemos socios que colaboran mucho”. Para sostener la asistencia, la organización impulsa actividades para recaudar fondos:
Estamos haciendo arroz con pollo y lo vamos a hacer otra vez, para ir juntando y tener cuando alguien viene a pedirnos”.
Además de la provisión de recursos, la entidad colabora con el traslado de pacientes. “Gente que viene de Candelaria, tratamos de ayudarle con un Uber, que venga a casa y haga sus estudios”, explicó. La comisión está integrada por unas ocho personas y cuenta con más de 100 socios.
En relación a las próximas acciones, anticipó una campaña de prevención: “Ahora viene la campaña de próstata”. Y concluyó: “Voy a salir a la calle, ir a negocios, a instituciones, dejar un folleto, que el hombre se haga su estudio, porque es muy importante”.




