(Por Redacción C6Digital / Jorge Kurrle) En una charla cálida, dinámica y atravesada por la experiencia personal, Camila Tamara Fit pasó por el espacio de C6Digital y sus plataformas para contar mucho más que la obtención de su título: habló de esfuerzo, de formación, de trabajo sostenido desde muy joven y de una mirada profesional que busca ir más allá de la superficie de las redes sociales. En el ida y vuelta con Jorge Kurrle, la flamante licenciada en Marketing dejó definiciones que exponen una generación que creció en la era digital, pero que también advierte la necesidad de volver a lo humano y a lo real.

Desde el comienzo de la entrevista, Jorge Kurrle puso en valor no sólo el logro académico de la joven misionera oriunda de Leandro N. Alem, sino también el recorrido previo que ya mostraba disciplina, criterio y una marca personal en construcción. Allí, Camila explicó que incluso el momento de su recibida fue pensado como una oportunidad para comunicar quién es y qué representa profesionalmente.
“No quiero desaprovechar el momento de tener un poco más de atención para mostrar lo que hago, mi marca”, sostuvo.
Y remarcó una idea central de su visión: “La marca está alineada con lo que uno es también. Entonces cuando mostramos cosas que no somos, se desalinea tanto tu marca como la realidad”.
En la conversación, Jorge Kurrle también la llevó a reflexionar sobre el presente del marketing, las redes sociales y el impacto de la inteligencia artificial. Lejos de una mirada ingenua, Camila describió un escenario de cambio profundo: “Estamos en un momento de quiebre con todo lo que está pasando con la inteligencia artificial” y advirtió que el verdadero desafío no pasa por temerle a la herramienta, sino por entender quién la usa y con qué formación. En una de las frases más potentes de la entrevista, dejó una definición que resume el nuevo tiempo profesional: “No te va a reemplazar la IA, te va a reemplazar un profesional que sabe utilizar IA”.
“Estamos en un momento de quiebre con todo lo que está pasando con la inteligencia artificial”
A medida que avanzó la nota, la entrevistada también buscó despejar una confusión frecuente en el mundo comercial: creer que el marketing se reduce a Instagram, TikTok o Facebook. Allí volvió a aparecer la intervención de Jorge Kurrle, marcando cómo muchas veces se simplifica una disciplina mucho más amplia. Camila fue directa: “Las redes sociales no es marketing, es simplemente un canal de comunicación más”. Y fue todavía más lejos al ensayar una definición práctica: “Todo lo que haga que vendas de alguna manera, que vendas tu producto, tu servicio, una ideología, es marketing”. Su planteo dejó en claro que el marketing no es una moda ni una pose, sino una lógica estratégica que atraviesa la comunicación, la estética, la atención al cliente y hasta la manera en que una marca construye coherencia.
“Las redes sociales no es marketing, es simplemente un canal de comunicación más”.

Uno de los momentos más ricos de la charla llegó cuando Jorge Kurrle retomó aquella promesa pendiente: invitarla a contar públicamente la tesis con la que se recibió. Allí, Camila explicó que su investigación, enfocada en consumidores de vino en Posadas, trabajó sobre la relación entre identidad y elección de compra. “Probé que realmente en el momento de la compra buscamos algo que nos represente consciente o inconscientemente”, afirmó. Según detalló, el estudio mostró una congruencia alta entre los atributos con los que las personas se describen a sí mismas y los atributos que buscan en el producto que eligen. En otras palabras, su trabajo refuerza una idea tan simple como profunda: no compramos solamente cosas; también compramos aquello que sentimos que habla de nosotros.
“Probé que realmente en el momento de la compra buscamos algo que nos represente consciente o inconscientemente”
Pero la entrevista no se quedó sólo en la teoría. En el tramo más humano del relato, Jorge Kurrle la llevó hacia su historia personal: cómo sostuvo el estudio, el trabajo y el esfuerzo económico para avanzar en su carrera. Fue allí donde apareció otra dimensión de Camila Tamara Fit: la de una joven que no se apoyó sólo en el deseo, sino también en la constancia. Contó que trabajó desde antes de empezar la facultad, que pasó por distintos empleos y que siempre procuró tener autonomía para afrontar cualquier emergencia. “Siempre tuve mis trabajos para poder solventarme económicamente”, señaló. Y dejó una reflexión que interpela a muchos jóvenes: “El mundo laboral te muestra algo que la universidad no te da”.
“El mundo laboral te muestra algo que la universidad no te da”
La crónica dejó así una imagen clara: la de una profesional joven, formada, curiosa y con ambición, pero también con los pies en la tierra. Misionera, nacida en Alem, Camila Tamara Fit expuso en C6Digital una historia donde el mérito no aparece como discurso vacío, sino como experiencia concreta. En el cierre, Jorge Kurrle destacó precisamente ese punto: la disciplina, la capacidad de proyectarse y una mirada comunicacional que ya no se conforma con lo superficial. La entrevista terminó donde había empezado: con una promesa cumplida y con una certeza. Detrás del título universitario hay una historia de vida, y detrás de esa historia, una profesional que quiere pensar el marketing con profundidad, identidad y sentido.
¿Por qué elegimos un vino y no otro? identidad, deseo y percepción.
Hay mucho más que gusto detrás. No elegimos solo un vino: elegimos cómo queremos ser vistos. Una licenciada en Marketing llevó su tesis al terreno del vino y dejó una idea fuerte: las personas no compran solo un producto, también compran algo que las representa.
En una entrevista atravesada por el marketing, el consumo y las nuevas tendencias, una joven licenciada dejó una definición clave: las personas no compran solo un producto, también compran algo que las representa. En sus palabras: “todo lo que nosotros consumimos de alguna manera nos representa”. Desde esa mirada, su tesis puso el foco en el vino como uno de los mejores ejemplos para entender cómo actúa la psicología del consumidor.
El estudio, realizado en Posadas con más de 50 personas, mostró que la elección de un vino no pasa únicamente por el gusto o el precio, sino también por lo que esa botella proyecta. “El que compra un vino compromete cómo quiere ser percibido en ese momento”, afirmó. Tradición, sofisticación, cercanía o elegancia son atributos que el consumidor asocia con el producto y, al mismo tiempo, con la imagen que quiere dar de sí mismo.
La investigación sumó aportes de psicólogos, enólogos, publicistas y antropólogas, y reforzó una idea central: los rituales alrededor del vino también comunican identidad, pertenencia y deseo. En ese sentido, elegir una botella para una ocasión determinada no es un gesto neutro, sino una forma de construcción simbólica.
La entrevistada también remarcó que “las redes sociales no es marketing, es simplemente un canal de comunicación más”, , y advirtió que muchas veces se confunde visibilidad con estrategia. Así, la charla terminó abriendo una reflexión más amplia sobre cómo consumimos, cómo buscamos ser vistos y cómo las marcas intentan conectar con ese deseo.


















