Menos ventas, más cheques rechazados y dificultades para sostener el empleo marcan un escenario cada vez más complejo en la provincia.
(Por Redacción – C6Digital) La caída del consumo dejó de ser un dato aislado para convertirse en una tendencia que atraviesa a toda Misiones. Desde la capital provincial hasta las zonas del interior y la frontera, el comercio muestra señales claras de desgaste: ventas en retroceso, márgenes cada vez más ajustados y un sistema que comienza a tensionarse.
En este contexto, el consumo no desaparece, pero cambia su forma. Se vuelve más selectivo, más medido y, en muchos casos, sostenido por financiamiento.
“El consumo no desaparece, pero se sostiene cada vez más con financiamiento, en un contexto donde el poder adquisitivo sigue tensionado”
La consecuencia es directa: menor volumen de ventas y una dinámica comercial más lenta, donde el cliente prioriza lo esencial.
“La gente compra lo justo y necesario”
“Se nota una caída clara en las ventas y cada vez cuesta más sostener los costos”
El impacto no es uniforme, pero se profundiza especialmente en las zonas fronterizas, donde la crisis adquiere mayor intensidad. Allí, a la retracción del consumo interno se suma la caída del flujo de compradores brasileños, históricamente clave para la actividad.
“La verdad que se está poniendo muy difícil la situación”
“Ya prácticamente no se ven, hay días que circulan muy pocos vehículos brasileros”
“Ya ni siquiera vienen a las vinotecas como antes”
En paralelo, uno de los indicadores más preocupantes es el crecimiento de los cheques rechazados, reflejo directo de la falta de liquidez en el circuito comercial.
“Ha aumentado un montón esto de los cheques con un porcentaje de 30, 40% más respecto a los últimos meses”
“Hay una tanda de cheques rechazados muy grande acá en esta zona”
El deterioro también golpea de lleno al empleo. La pérdida de puestos de trabajo y la dificultad para sostener salarios comienzan a instalarse como una constante en el sector.
“Irigoyen viene con un proceso muy, muy fuerte de despidos, de falta de empleo”
“La gente lleva currículum por todos lados”
“Se complica pagar los sueldos”
Incluso, en algunos casos extremos, los comercios recurren a alternativas para sostener a sus trabajadores.
“Para poder darle un sustento a las familias”
El panorama se completa con una postal cada vez más visible: locales cerrados y menor actividad en los centros comerciales.
“La mayoría ya lo han entregado, están vacíos”
Así, entre consumo retraído, caída de ventas y presión sobre el empleo, el comercio misionero atraviesa una etapa de alta fragilidad.
“Es muy fuerte la situación que se está pasando”
La expectativa del sector está puesta en una recuperación que, por ahora, no logra asomar en el corto plazo.





