En diálogo con el programa Cadena de Noticias, que conduce Jorge Kurrle por la señal de C6Digital, Silvina Ramos —madre de un acusado que enfrenta un nuevo juicio por abuso sexual agravado— relató el impacto que el proceso judicial ha tenido en su familia desde 2013.
La causa, que ya había sido debatida y resultó en una absolución por unanimidad, fue reabierta en agosto de 2024 tras una anulación del fallo por parte del Superior Tribunal de Justicia. “Mi hijo salió absuelto con todas las garantías, pero la querella y la fiscalía recurrieron. Después de dos años y medio, el Superior Tribunal anuló la sentencia y ahora lo vuelven a juzgar”, explicó Ramos.
El acusado, que nunca había estado detenido en los 13 años de proceso, fue internado recientemente por un cuadro de depresión profunda. Sin embargo, tras no poder presentarse en el tribunal, se ordenó su detención y fue trasladado a una comisaría.
“Lo fueron a buscar a medianoche, sin control médico, y lo metieron en un calabozo”, denunció su madre.
Ramos también señaló que el conflicto familiar por la tenencia de su nieta fue el trasfondo de la acusación.
“La madre de mi nieta tenía problemas de conducta y la abuela materna se apropió de la niña. Nosotros siempre respetamos las reglas que imponía, pero cuando mi hijo quiso pedir la tenencia, comenzó todo este calvario”, afirmó.
La mujer aseguró que su familia sufrió amenazas de muerte y episodios de violencia.
“Nos destruyeron la vida, los trabajos, la tranquilidad. Mi padre, de 76 años, fue agredido. Tuvimos que salir escondidos de los tribunales”, recordó.
De cara a los alegatos previstos para la próxima semana, Ramos pidió que se valoren las pruebas en el nuevo debate oral. “No hay una sola prueba que involucre a mi hijo. Lo único que pedimos es un juicio justo. Él es inocente y no merece vivir esto”, expresó.
“Lo único que pedimos es imparcialidad”
Ramos , que además es abogada, cuestionó la reapertura de la causa y pidió transparencia en el proceso.
Recordó que su hijo había sido absuelto por unanimidad en el primer debate oral, pero que el Superior Tribunal de Justicia anuló ese fallo en 2024, ordenando un nuevo juicio.
“Por algo existe el principio ne bis in idem: nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito. Es un principio básico de derecho”, señaló.
Consultada sobre las acusaciones de supuestos “privilegios de sangre”, respondió: “Sí, mi hijo tiene privilegios de sangre, pero porque pertenece a una familia que lo apoya y lo acompaña. El único privilegio que existe acá es el de la familia materna, que tiene vínculos directos con la justicia”.
Respecto al desarrollo del nuevo debate, Ramos destacó el trato correcto del tribunal hacia su familia, aunque cuestionó la actitud del fiscal y de algunos jueces anteriores.
“Ruego imparcialidad. Lo único que pedimos es un juicio justo, claro y transparente”, expresó.
La madre del acusado también confirmó que su hijo cuenta con nueva defensa legal, encabezada por el doctor Tilly, y que actualmente se encuentra en audiencia. De cara a los alegatos previstos para la próxima semana, Ramos manifestó su deseo de que la prensa pueda ingresar a la sala: “Me encantaría que los medios estén presentes para que se vea la verdad de esta historia”.
“Esto es un show, no un juicio justo”
En la entrevista con Cadena de Noticias, Ramos cuestionó la reapertura de la causa y denunció irregularidades en el proceso.
Relató que el diario Primera Edición publicó la información sobre la detención de su hijo 22 horas antes de que ocurriera, lo que consideró una filtración grave. “El diario hizo su trabajo, pero alguien dejó escapar datos reservados de un juicio que debería ser confidencial”, señaló.
La mujer también desmintió rumores sobre supuestas adicciones de su hijo: “Mi hijo no fuma, no se droga, apenas toma una cerveza con amigos. Es impecable, ni una multa de tránsito tiene”. Explicó que su internación en una clínica psiquiátrica se debió a una profunda depresión y ataques de pánico, agravados durante la pandemia y en el primer juicio.
Respecto a la madre de su nieta, Ramos afirmó que existen antecedentes de intentos de suicidio y conflictos familiares severos, lo que derivó en que la abuela materna se quedara con la niña.
“La propia madre escribió un mensaje diciendo que prefería que su hija viviera conmigo y no con su madre. Eso está en la causa”, aseguró.
La entrevistada recordó que años atrás habían solicitado una medida de protección para su nieta, que prohibía difundir información sensible en los medios. “Se publicaron barbaridades, incluso detalles íntimos de mi nieta. Nadie respetó esa medida”, denunció.
Finalmente, Ramos expresó el dolor de su familia: “Nos acusan de cosas absurdas, hasta de haber matado un perro. Mi familia es respetada, comerciantes conocidos, pero nos destruyeron la vida. Esto es show, no justicia”.
La próxima semana se esperan los alegatos en el tribunal, en un proceso que lleva más de 13 años y que, según Ramos, “solo puede resolverse con imparcialidad y transparencia”.




