Una joven de 22 años, oriunda de Posadas y residente en Buenos Aires, participo en el programa Cadena de Noticias para hablar sobre su identidad como “therian”, una comunidad que define su vínculo espiritual con animales. Durante la entrevista que se extendió por más de media hora, explicó cómo se manifiesta en su vida cotidiana, relató experiencias en el espacio público y planteó la necesidad de reconocimiento social y laboral para quienes comparten esta forma de identificarse.
Durante la conversación, definió el concepto de therian como una identidad espiritual vinculada a un animal. “Los therians son personas que tienen un espíritu animal atrapado adentro del cuerpo de una persona”, expresó. Señaló que, aunque se identifica espiritualmente con animales, mantiene las necesidades biológicas de un ser humano.
La joven indicó que actualmente se identifica con tres animales: gato, conejo y pingüino. Explicó que utiliza máscaras, colas y accesorios cuando asiste a encuentros o circula por espacios públicos.
Me gustaría poder ir a trabajar con máscara, pero no se puede”, afirmó. También sostuvo que quisiera que exista “cupo terrian en los trabajos”.
Consultada sobre su vida personal, contó que estudia Artes Plásticas y trabaja en un estudio jurídico. Aclaró que en el ámbito laboral no puede presentarse caracterizada. “Trabajo y estudio, pero no puedo asistir al estudio jurídico con máscara”, señaló.
En relación con la organización del colectivo, mencionó que en Buenos Aires los encuentros suelen realizarse en el Barrio Chino. “Están todos los días más o menos en el barrio chino”, explicó. También relató que participó en reuniones en Misiones para acompañar a jóvenes que buscaban vincularse con otras personas de la comunidad.
La entrevistada diferenció a los therians de los denominados “furries”. “Los therians son una cosa más espiritual y los furries hacen cosplay, no se creen animales”, sostuvo. Además, afirmó que atravesó instancias de acompañamiento psicológico. “El psicólogo diagnostica que no es un problema mental, es una cuestión de identidad”, indicó.
Sobre la convivencia social, sostuvo que percibe tanto curiosidad como cuestionamientos. “No veo el problema de que si alguien quiere subir al colectivo caracterizado pueda hacerlo”, manifestó. Su testimonio expone un fenómeno que crece en redes sociales y espacios urbanos, y abre interrogantes sobre identidad, límites y formas de integración en la vida cotidiana.




