C6Digital accedió a la declaración completa de Oscar Alfredo Thomas ante el Tribunal Oral Federal N° 7, donde el exdirector de Yacyretá rechazó haber integrado una asociación ilícita y desmontó la acusación desde la estructura misma del organismo binacional.
C6Digital accedió de manera completa a la declaración de Oscar Alfredo Thomas ante el Tribunal Oral Federal N° 7, una exposición que no se limitó a un descargo formal, sino que se transformó en una reconstrucción extensa, técnica y detallada de su trayectoria dentro de Yacyretá.
Desde el inicio, el exdirector ejecutivo eligió una estrategia clara: presentarse no sólo como imputado, sino como profesional, arquitecto y gestor público con una carrera institucional verificable.
No fue un recurso narrativo menor: buscó instalar desde el primer momento una biografía incompatible con el perfil clandestino que describe la acusación.
El eje central de su declaración fue contundente.
Thomas negó haber integrado una asociación ilícita, negó haber recibido dinero, negó haber entregado dinero y negó haber manejado fondos paralelos dentro de Yacyretá.
A esa postura le sumó un elemento clave: recordó que la imputación por cohecho fue descartada en su caso por falta de prueba concreta.
“Sin prueba individual, directa y específica, no hay forma de sostener una acusación seria”, fue la idea que ordenó toda su defensa.
A partir de allí, su exposición avanzó hacia una explicación estructural del funcionamiento de Yacyretá. Insistió en que no se trata de una dependencia estatal común, sino de un ente binacional regido por un tratado entre Argentina y Paraguay, con órganos colegiados, controles cruzados y procedimientos estrictos.

En ese esquema —según su planteo— el Director Ejecutivo no maneja dinero, no tiene caja propia ni dispone de fondos de manera discrecional.
La defensa no se limitó a negar hechos: intentó demostrar que el propio diseño institucional vuelve inverosímil la hipótesis de un operador individual de retornos o bolsos.
Ese argumento se reforzó cuando describió el contexto en el que asumió en 2003. Según su relato, la represa funcionaba en condiciones deficientes, con el proyecto inconcluso, conflictos sociales en ambas márgenes, demandas millonarias y una situación financiera compleja.
La imagen que construyó fue la de una organización en crisis, atravesada por tensiones técnicas, sociales y económicas, lejos de cualquier estructura cómoda o aceitada.
En ese escenario, el Plan de Terminación de Yacyretá fue presentado como el eje absoluto de su gestión. Thomas habló de relocalización de miles de familias, construcción de infraestructura urbana, obras costeras, asistencia social y recuperación de la capacidad energética.

La magnitud de esa descripción tuvo un objetivo judicial claro: oponer la materialidad de una obra pública gigantesca a la abstracción de la acusación.
Uno de los puntos más firmes de su exposición fue la insistencia en que nunca manejó dinero en efectivo. Explicó que los circuitos eran completamente bancarizados, con auditorías, fideicomisos y controles internos y externos.
“No había caja, no había manejo físico de dinero ni posibilidad de pagos manuales”, fue la línea que atravesó ese tramo de su declaración.
Esa afirmación apuntó directamente a debilitar el esquema narrativo de la causa Cuadernos, basado en entregas de dinero físico. Según Thomas, no existía en Yacyretá una estructura compatible con ese tipo de operatoria.

En paralelo, reconstruyó su vida cotidiana durante más de una década. Habló de jornadas extensas, traslados constantes entre Argentina y Paraguay, llamados nocturnos por fallas energéticas y una rutina completamente absorbida por la central.
Más que un detalle personal, esa descripción buscó marcar un contraste: el de un funcionario desbordado por la gestión frente a la figura de un recaudador sistemático.
También abordó sus vínculos con Roberto Baratta y Julio De Vido. No negó reuniones ni contactos institucionales, pero rechazó cualquier relación con hechos ilícitos.
Admitió el vínculo funcional, pero negó que de allí pueda inferirse una pertenencia a una estructura delictiva.

En cuanto a las empresas y licitaciones, explicó que los procesos estaban atravesados por controles técnicos, jurídicos y financieros, con decisiones tomadas en ámbitos colegiados.
Incluso al referirse a firmas mencionadas en la causa, lo hizo desde un enfoque técnico, reforzando la idea de un perfil vinculado a la gestión de obras y no a circuitos ilegales.
Uno de los momentos más relevantes fue cuando negó de forma categórica las diecisiete entregas de dinero que se le atribuyen.
“No existieron”, afirmó sin matices, y agregó que la mención de domicilios o vehículos no constituye prueba por sí sola.
Allí sintetizó uno de los conceptos más fuertes de toda su intervención:
el contexto no reemplaza a la prueba, y la cercanía funcional no equivale a responsabilidad penal.
En el tramo final, al referirse a su detención, Thomas aportó un componente más personal. Dijo que se enteró por televisión, que se presentó voluntariamente y que no aceptó incriminar a terceros para obtener beneficios.
Ese cierre reforzó la imagen que buscó sostener durante toda la audiencia: la de un funcionario que se considera ajeno a la lógica delictiva que se le atribuye.
En conjunto, y según pudo reconstruir C6Digital a partir del acceso completo a la declaración, la estrategia de Thomas fue clara: no sólo negar los hechos, sino reemplazar la sospecha por estructura, el indicio por función concreta y la acusación general por la ausencia de prueba individual.

5 CLAVES DE LA DEFENSA TÉCNICA DE THOMAS
- Negación total de los hechos
Rechazó haber integrado una asociación ilícita y negó de forma categórica haber recibido, entregado o manejado dinero. - Sin prueba individual, no hay acusación
Sostuvo que la imputación carece de evidencia directa y específica que lo vincule personalmente a un circuito delictivo. - Yacyretá no tiene “caja” discrecional
Explicó que el ente binacional funciona con controles, auditorías y circuitos bancarizados, sin manejo de dinero en efectivo por parte del Director Ejecutivo. - Gestión absorbida por una megaobra
Detalló que su función estuvo centrada en el Plan de Terminación de Yacyretá, con obras millonarias, relocalización de familias y control permanente. - Relaciones institucionales, no ilícitas
Reconoció vínculos con funcionarios nacionales, pero negó haber recibido órdenes ilegales o participar en esquemas de recaudación.





