El sistema de residencias geriátricas en la provincia de Misiones cuenta actualmente con 36 establecimientos, distribuidos entre privados, municipales y uno solo dependiente del Ministerio de Salud Pública. Así lo informó Silvia Taron, directora de Gerontología de la cartera sanitaria, quien detalló el estado de habilitación, la capacidad disponible y las dificultades que enfrenta el sector.
“La mayor parte son privadas, después tenemos algunas residencias municipales y otras que dependen del Ministerio de Salud Pública”, explicó Taron. En ese marco, indicó que el Hospital Monoclínico San Miguel es la única residencia pública provincial y que el trabajo con esa institución es permanente por su dependencia directa del sistema sanitario.
En cuanto a los procesos administrativos, la funcionaria señaló que existen residencias que aún están en etapa de regularización. “Dentro de la provincia tenemos residencias que están en proceso de habilitación. En Posadas tenemos siete”, precisó, y remarcó que se realiza un trabajo conjunto con los municipios para ordenar la situación.
Taron explicó que el procedimiento comienza en el Ministerio de Salud Pública.
Nosotros como ente regulador armamos los expedientes, hacemos las visitas y las observaciones. Una vez unificada la documentación, se hace un registro único de residencia y recién ahí pasa a la municipalidad para la habilitación”
Respecto a la capacidad del sistema, advirtió que la oferta resulta insuficiente. “Hay déficit, la demanda es amplia, más que nada en Posadas”, afirmó. Sobre la residencia pública, agregó: “Tiene 60 camas y ya está colapsado, hay lista de espera”, lo que limita el acceso al sector estatal.
Finalmente, la directora de Gerontología se refirió a los costos y modalidades de atención en el ámbito privado. “Los valores varían según el servicio y la categoría del residente: dependiente, semidependiente o independiente”, explicó, y aclaró que “los valores están en un mínimo de 800 mil pesos y de ahí para arriba”. También señaló que algunas residencias trabajan con PAMI, IPS e Incluir Salud, mientras que en otros casos el pago queda a cargo de las familias.




