En el programa Luces Magazine, conducido por Romina Maluf, la doctora Florencia Vicentini explicó el uso de los pellets hormonales dentro de la medicina ortomolecular y funcional, en el marco de una entrevista centrada en salud femenina. Durante la conversación, se abordaron sus aplicaciones, alcances y condiciones para su indicación médica.
La especialista indicó que el llamado “chip sexual” corresponde en realidad a un pellet hormonal. “El nombre correcto sí es pellet hormonal”, afirmó, y explicó que se trata de hormonas bioidénticas que “estructuralmente es igual a la nuestra”, aunque sintetizadas en laboratorio.
Vicentini detalló que estos pellets se colocan en el tejido subcutáneo y liberan la hormona de forma progresiva. “Es muy chiquitito como si fuese un granito de arroz, colocado en el tejido”, señaló. Además, precisó que el procedimiento se realiza con anestesia local y que “no duele nada”.
En relación a sus efectos, explicó que la testosterona se utiliza para compensar la disminución hormonal asociada al paso del tiempo. “Es reemplazar la pérdida de esta testosterona que con el tiempo vamos perdiendo”, sostuvo. Entre los cambios que puede generar, mencionó que “nos vamos a sentir más cansadas” ante su descenso y que su reposición puede influir en la energía, el metabolismo y la libido.
La médica remarcó que no se trata de un tratamiento universal ni automático. “El pellet de testosterona tiene que ser indicado médicamente en un cuerpo indicado y correcto”, advirtió. En ese sentido, subrayó la necesidad de estudios previos: “Uno tiene que tener la mamografía, la ecografía, un laboratorio”.
Por último, la profesional señaló que el uso de estos tratamientos debe integrarse con hábitos saludables. “El chip no te lleva al gimnasio”, expresó, y agregó que es necesario acompañar con ejercicio, alimentación y controles médicos. También recomendó sostener prácticas cotidianas como “tener buenas relaciones, alimentarse bien, hacer ejercicio, hacer sus controles” para mejorar la calidad de vida.




