La empresa Emilio Alal clausuró sus plantas de hilados y telas en Corrientes y Chaco y desvinculó a 260 trabajadores.
La firma, con más de 100 años de trayectoria, atribuyó la decisión a la apertura de importaciones, la caída del poder adquisitivo, los altos costos laborales, financieros y energéticos y la carga impositiva.
El cierre se da en un contexto crítico para el sector: la actividad textil cayó 24% interanual en octubre y el empleo perdió más de 16.000 puestos desde diciembre de 2023. @clarincom




