En el bloque educativo de Cadena de Noticias, la licenciada en Educación María Pezuk, junto a María Lorena Muyal y la docente Olga Sánchez, abordaron la importancia del Nivel Inicial en el desarrollo integral de los niños, el valor pedagógico del juego, el proceso de alfabetización temprana, la educación emocional, la inclusión y el rol central de las familias en esta etapa. Durante la entrevista también se refirieron al período de adaptación, a la detección temprana de posibles dificultades y a la necesidad de un trabajo articulado entre escuela y hogar para garantizar una trayectoria educativa sostenida desde los primeros años.
Las docentes explicaron que el Nivel Inicial es la primera etapa formal del sistema educativo y que su objetivo principal es acompañar el desarrollo del niño en todas sus dimensiones. “La finalidad primordial del nivel inicial es el desarrollo integral del niño en todas sus dimensiones: física, cognitiva, emocional, social y ética”, señalaron. En ese sentido, remarcaron que no se trata únicamente de un espacio de cuidado, sino de un ámbito pedagógico con planificación y metas definidas.
Uno de los ejes centrales es el juego como estrategia de enseñanza. Según indicaron, cada propuesta tiene una intencionalidad educativa concreta. “Cada juego, cada actividad, cada momento en la escuela tiene una intencionalidad educativa. Nuestra base es el juego”, afirmaron. A través de escenarios lúdicos, multitareas y cambios de rutina, se trabajan contenidos que apuntan al desarrollo de habilidades cognitivas y sociales.

Respecto al ingreso al jardín, señalaron que representa el primer desprendimiento del entorno familiar y el inicio de la socialización institucional. “El nivel inicial es la primera etapa del sistema educativo. El único entorno que conocen es la familia y tienen que compartir otra familia, que es la familia escolar”, expresaron. Sobre el período de adaptación, aclararon que es un proceso gradual y que:
La institución se adapta a la necesidad del niño, no el niño a la necesidad de la institución”.
En cuanto a la alfabetización, explicaron que el trabajo comienza desde edades tempranas mediante la conciencia fonológica y la oralidad. “Trabajamos mucho la conciencia fonológica y la oralidad. Que el niño pueda expresarse”, indicaron. A través de cuentos, rimas, juegos con letras y números, se promueve el reconocimiento progresivo de símbolos sin exigir aprendizajes propios del nivel primario. Subrayaron que el proceso es individual y que no todos los niños alcanzan los mismos logros al mismo tiempo.

El rol de la familia fue definido como indispensable en esta etapa. “Nosotros los docentes sin la familia no somos nada. Es un trabajo en equipo”, manifestaron. Destacaron la importancia de las reuniones, el diálogo cotidiano y el acompañamiento en el hogar para reforzar lo trabajado en la sala.
También señalaron que el Nivel Inicial permite observar indicadores vinculados al desarrollo y, cuando es necesario, orientar a las familias hacia consultas profesionales. “Nosotros no podemos diagnosticar, pero sí podemos sugerir cuando vemos una alerta”, precisaron.
Finalmente, coincidieron en que el Nivel Inicial sienta las bases de la convivencia, el respeto por normas, la expresión de emociones y la construcción de vínculos con pares. “Llevarlos al jardín es la mejor decisión para que se desarrollen mejor el día de mañana”, expresaron. En ese marco, remarcaron que la articulación entre escuela y familia resulta determinante para acompañar el crecimiento de cada niño desde sus primeros años de escolaridad.




