La tradicional Misa Popular de las Misiones se celebró este Jueves Santo en San Ignacio, presidida por Monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de la diócesis de Posadas. La ceremonia reunió a miles de fieles, sacerdotes y seminaristas en un espacio histórico cargado de memoria, e inició el Triduo Pascual, reflejando el valor de la Pascua y la importancia de vivir la caridad, el amor y la solidaridad como estilo de vida.
Durante su homilía, Mons. Martínez recordó la Última Cena y la institución de la Eucaristía y el sacerdocio ministerial: “Él mismo dice, hagan esto en conmemoración mía”. Subrayó que la misa no es solo un rito, sino una acción de gracias y el corazón de la fe, y destacó el misterio de la Pascua: “El que murió resucitó y así nos dio la vida. Qué bueno es este misterio que estamos celebrando de la fe poder realizarlo en este lugar emblemático”.
El obispo también reflexionó sobre la importancia de la humildad, el amor y el servicio: “Quizás nosotros nos podamos preguntar a qué egoísmos, a qué situaciones de indiferencia podemos morir para que podamos vivir y poder ser testigos del amor. Celebramos la Pascua y decimos: el que murió resucitó. Y esto nos hace tener esperanza. Ojalá que la Pascua no sea meramente algo que lo miremos como un espectáculo, sino que podamos internalizarla en nuestros corazones y vivir en el amor para tener esperanza”.
“Tendremos que ser hombres y mujeres más pascuales, testigos del amor y con esperanza”

Con un breve retraso, la Misa Popular de las Misiones se celebró este Jueves Santo en la histórica Reducción Jesuítica de San Ignacio Miní, con la participación de miles de fieles, sacerdotes y seminaristas. La ceremonia fue presidida por el obispo de la diócesis de Posadas, Mons. Martínez, quien destacó el significado profundo de la celebración y la importancia de la Eucaristía.
“Con una especial alegría estamos celebrando esta Eucaristía en esta solemnísima noche. Siempre la misa es una acción de gracias, y hoy especialmente queremos agradecer a Dios por muchos motivos, en particular por iniciar el Triduo Pascual con la Última Cena”, señaló el obispo. Subrayó que la Eucaristía recuerda y hace presente el misterio de la Pascua: “El que murió resucitó y así nos dio la vida. Qué bueno es poder celebrar este misterio de la fe en este lugar emblemático de San Ignacio”.

Durante su homilía, Mons. Martínez agradeció la participación de los medios de comunicación, como Canal 12 y Radio Tupambaé, así como la presencia de autoridades locales, entre ellas el gobernador Hugo Passalacqua, el intendente de San Ignacio y los ministros de Turismo y Cultura. También resaltó la dedicación de los equipos de sonido que permitieron superar los inconvenientes de la tormenta de la tarde.
El obispo recordó que Jesús, en la Última Cena, instituyó la Eucaristía y el sacerdocio ministerial: “Él mismo nos dice, hagan esto en conmemoración mía. Por eso la misa es tan importante y la Iglesia ha continuado celebrándola durante estos dos mil años”. Asimismo, reflexionó sobre el mensaje central de Jesús: humildad, servicio y amor: “La caridad no es algo accidental; es una clave de salvación. Amar y servir no es fácil, pero necesitamos internalizarlo en nuestra vida cotidiana, en los gestos concretos de nuestras familias y comunidades”.
Mons. Martínez advirtió sobre los desafíos actuales, como guerras, pobreza y egoísmo social, y llamó a los fieles a vivir la Pascua como un estilo de vida: “Jesucristo muere para vivir. Quizás nosotros nos podamos preguntar a qué cosas podemos morir —a qué egoísmos o indiferencias— para ser testigos del amor. Celebramos la Pascua y decimos: el que murió resucitó. Esto nos da esperanza. Ojalá que la Pascua no sea meramente un espectáculo, sino que podamos internalizarla en nuestros corazones y vivir en el amor para tener esperanza”.
La Misa Popular de las Misiones se realizó en un espacio cargado de historia y memoria, reafirmando la importancia de los valores cristianos y la solidaridad como fundamento de la vida en comunidad. Mons. Martínez concluyó invitando a los fieles a llevar la Pascua más allá de la ceremonia: “Queremos agradecer a Dios porque podemos celebrar algo tan importante como lo de esta noche aquí, en este lugar, con tanta historia vivida, con tantos sufrimientos vividos, pero siempre ligados al amor. Pidámosle que podamos vivir en el amor para tener esperanza”.
(Fuente: Fabricio Salto para Radio Tupambaé)




