El Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de Misiones (Cucaimis) cumple 30 años de funcionamiento en la provincia, en un escenario marcado por la creciente demanda de órganos y tejidos en todo el país. El director jurisdiccional del organismo, Luis Esquivel, participó del programa Cadena de Noticias, donde brindó un panorama sobre la situación actual de los trasplantes en Argentina y Misiones. A nivel nacional, más de 7.000 personas se encuentran en lista de espera para un trasplante, de las cuales alrededor de 5.000 necesitan un riñón. En Misiones, el promedio es de unas 70 personas en espera de un trasplante renal, aunque desde el organismo advierten que el número de potenciales receptores podría ser mayor.
Durante la entrevista, Esquivel explicó que el Cucaimis cumple un rol central en la coordinación del sistema de donación y trasplante en la provincia. “Nosotros coordinamos los procesos de procuración de órganos y tejidos, y articulamos con los equipos de trasplante públicos y privados”, señaló. En Misiones se realizan trasplantes renales, procedimientos sobre córneas y tejidos, y trasplantes de médula ósea, con equipos que operan tanto en el ámbito público como en el privado.
En relación con los índices de donación, el director indicó que la provincia se mantiene en valores similares al promedio nacional. “El promedio del país es de 20 donantes por millón de habitantes; Misiones tuvo 26 donantes el año pasado, lo que nos ubica en un nivel aceptable, aunque siempre aspiramos a mejorar”, afirmó. No obstante, remarcó que la cantidad de órganos disponibles continúa siendo insuficiente frente al crecimiento sostenido de las listas de espera.
La concientización social constituye uno de los ejes del trabajo del Cucaimis. Según Esquivel, la percepción de la comunidad sobre la donación ha evolucionado en los últimos años. “Las miradas de la gente respecto al trasplante cada vez maduran mejor y eso se debe en gran parte al trabajo de los medios y a la educación”, expresó. En ese sentido, destacó acciones de formación dirigidas a docentes, con el objetivo de ampliar el alcance del mensaje en el ámbito educativo.
Consultado sobre el futuro de la medicina, el director se refirió a los avances científicos que podrían modificar el escenario de los trasplantes. “Ya se están desarrollando terapias celulares y se espera avanzar hacia la ingeniería de órganos, utilizando células del propio paciente”, explicó. Según detalló, estos desarrollos permitirían reducir el rechazo inmunológico y, en algunos casos, evitar la necesidad de un trasplante convencional.
En ese marco, la donación fue definida como un acto solidario con impacto directo en la salud pública. “Ser donante no es solo un gesto solidario, es generar oportunidades de salud para todos, incluso para la propia familia”, sostuvo Esquivel. Además, recordó que existen modalidades de donación en vida, como la médula ósea o el trasplante renal entre personas relacionadas, procedimientos que se realizan actualmente en la provincia.
Finalmente, el especialista subrayó la importancia de la prevención y la calidad de vida para reducir la necesidad de trasplantes. “Muchos trasplantes podrían evitarse con hábitos saludables: menos sal, menos azúcar, más actividad física y menos estrés”, afirmó. En ese sentido, remarcó que la medicina preventiva y el cuidado cotidiano de la salud son herramientas fundamentales para disminuir la incidencia de enfermedades crónicas que derivan en fallas orgánicas.




