En un contexto de crisis económica y desregulación de las economías regionales, los intendentes de Misiones advierten sobre el creciente flujo de trabajadores hacia Brasil en busca de oportunidades. Aunque históricamente la migración golondrina se vinculaba a las cosechas, hoy se diversifica: jóvenes que se convierten en profesores de pádel, vendedores ambulantes o empleados en metalúrgicas brasileñas.

El intendente de San Javier, Matías Vilchez, que expuso la situación en declaraciones al programa Cadena de Noticias, por la señal C6Digital, remarcó que los municipios deben ser más creativos en la oferta para los jóvenes, pensando en tres tiempos, en lo inmediato: microcréditos municipales y herramientas de trabajo. En el mediano plazo: formación en oficios y programas educativos y a largo plazo: desarrollo universitario y acompañamiento a emprendedores.
Señaló que su gestión, que ya transia el sexto año, impulsa políticas como el presupuesto participativo joven y la entrega de herramientas para fomentar el empleo local.
“El Estado debe garantizar energía y desarrollo para que el privado pueda invertir y generar fuentes de trabajo”, subrayó.

Críticas y realidades
El intendente reconoció que los jefes comunales son blanco de críticas, pero aseguró que las constructivas las toma como motor de mejora. También cuestionó la idea de que las economías regionales estén “predestinadas a sufrir” por el resultado electoral:
“Eso es una mentira. Tenemos que diversificar, apostar a nuevos cultivos y alternativas productivas. Las economías regionales son las que sostienen a la provincia”.

Migración y vínculos con Brasil
El Jefe comunal destacó la relación de amistad con los vecinos brasileños, reconociendo que muchos empleadores ofrecen buenas condiciones a los trabajadores argentinos, como alojamiento y comida. Sin embargo, advirtió que la emigración masiva refleja el deterioro de la economía local.

En paralelo, mencionó la llegada de dos empresas brasileñas a San Javier, que ofrecieron su metalurgia, lo que abre un camino de cooperación pero también evidencia la necesidad de fortalecer la producción propia.

La reflexión de Vilchez muestra el doble desafío de los municipios de frontera: contener la emigración laboral con políticas creativas y, al mismo tiempo, sostener las economías regionales frente a la competencia y las exigencias del mercado.




